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sábado, 23 de abril de 2022

EN EL DIA DE LA TIERRA, LUCHAR CONTRA EL ANALFABETISMO GEOLÓGICO (Abril 2022)

EN EL DIA DE LA TIERRA, LUCHAR CONTRA EL ANALFABETISMO GEOLÓGICO

Héctor Luis Lacreu    (Ver PDF)
lacreu@gmail.com

         El analfabetismo geológico, nos asegura la distopía de un futuro indeseable en el que persisten y se incrementan los problemas ambientales, resultantes del modelo de desarrollo insustentable que la sociedad ha establecido con la naturaleza.

Los llamados “daños colaterales”, derivan de la mala praxis asociada al aprovechamiento de los procesos y/o materiales geológicos utilizados para el desarrollo de la humanidad. Nos referimos a la expoliación de los paisajes, del agua superficial y subterránea, del suelo, de las rocas y los minerales, como así también a cierta negligencia en las políticas de control y protección social de amenazas naturales tales como inundaciones, derrumbes, volcanismo y terremotos. 

Las problemáticas ambientales son fundamentalmente de naturaleza política, entonces no se resolverán sólo con la alfabetización geológica, pero tampoco sin ella. En ese sentido y a modo de hipótesis, se considera que los actores políticos, económicos, universitarios y la sociedad en general, carecen de los mínimos saberes para comprender las razones geológicas de la actual distribución de los recursos no renovables y de las amenazas naturales. Dichos actores, con el asesoramiento de profesionales especializados, han participado de las decisiones políticas y económicas que, por acción u omisión, promovieron los problemas que hoy sufre la humanidad. Ello ocurrió bajo el supuesto de aportar a un Desarrollo Sustentable que no fue tal.

La idea de que “las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras”, incluida en el art. 41 de la Constitución Nacional Argentina debe ser revisada. En efecto, ese concepto es tan seductor como impreciso y ello se percibe al preguntarnos: ¿satisfacer las necesidades presentes…, pero de quién/es? y también: ¿cómo saber cuáles serán las necesidades de las futuras generaciones? En este aspecto, preferimos definir al Desarrollo Sustentable (DS) como aquel que asegura en forma simultánea: Crecimiento Económico (CE), Equidad Social (ES) y Equilibrio Ecológico(EE). Así, la ecuación DS= CE + ES + EE permite evaluar los supuestos “proyectos sustentables”, preguntándonos si las futuras generaciones además de CE recibirán un planeta con el debido cuidado de la ES y del EE.  Cabe acotar que el adjetivo “sustentable”, sufrió un perverso deslizamiento semántico y habitualmente se emplea para referirse al CE o la rentabilidad de un emprendimiento, lo cual representa una estafa pública. En efecto, la ONU introduce ese adjetivo en 1987 a través del Informe Brundtland, precisamente para señalar que el mero CE no representa el desarrollo de los pueblos.

Desde el año 2020 en adelante, ninguna actividad de la Tierra ha quedado exenta de la influencia del COVID-19, originada en una zoonosis derivada, en parte, de la expoliación de los recursos naturales y la hiperconcentración urbana en las megalópolis. Además, si se considera en forma conjunta la pandemia mundial con el calentamiento global, se puede interpretar que diferentes sectores de la humanidad han promovido, tolerado o se han visto sometidos por modelos de desarrollo insustentables que, de no mediar cambios, evolucionará hacia un planeta distópico.

Esta sentencia, lejos de ser una profecía, se fundamenta en la historia del planeta. Las rocas conservan el registro que nos muestra la ocurrencia de drásticos cambios climáticos que provocaron la desertización de regiones selváticas, desecaron mares, provocaron extinciones masivas de vida y produjeron grandes y persistentes inundaciones marinas como evidencia el subsuelo de la provincia de la región pampeana argentina.

 Considerando lo expuesto, no deberíamos sorprendernos que la actual fusión de los hielos provoque el ascenso del nivel de los mares y las consecuentes inundaciones costeras.  Se calcula que hacia 2100, habrá que relocalizar unos 1.000 millones de personas en la Tierra. Esta cifra se incrementará con la necesaria desconcentración de las mega-urbes, con la finalidad de evitar el hacinamiento y la vulnerabilidad a los contagios sanitarios, tal como ocurre en estos días.

Dicha hipotética relocalización, involucrará la construcción de ciudades en territorios deshabitados y las obvias demandas de aprovisionamiento de recursos naturales y servicios. Este proceso se realizará bajo los designios del libre mercado, a menos que se promueva un cambio cultural y la sociedad encomiende la planificación y el control al Estado. De este modo, se podrá asegurar una planificación razonable, con control social y dentro de un modelo de desarrollo sustentable.

En el marco de esta hipótesis, el analfabetismo geológico interpela a los enfoques de las practicas docentes ya que, de continuar con las mismas prácticas, será difícil el ejercicio de un control ciudadano que garantice una adecuada ocupación de los nuevos territorios. Así, la alfabetización geológica (AG) podrá contribuir a un utópico mundo sustentable, siempre que su enseñanza esté enmarcada en la Geología como una ciencia histórico-interpretativa. De este modo se podrá comprender el origen del paisaje geológico natal y también promover la responsabilidad social y política para su conservación.  

Desde este punto de vista, para que la Geología pueda contribuir con la cultura y el desarrollo sustentable, debe ser incorporada con mayor enjundia en los planes de estudios de todos los niveles educativos.  A tal fin, será conveniente considerar las siguientes tres dimensiones: la AG práctica: que permite utilizar los conocimientos geológicos en la vida diaria, con el fin de mejorar las condiciones de vida, de comprender la distribución y ocurrencia de recursos y amenazas naturales de nuestro entorno.  la AG ciudadana: para que todas las personas puedan intervenir socialmente en decisiones políticas con diversos criterios, incluyendo los científicos y la AG cultural: que vincula la construcción de los conocimientos científicos, con el significado de la ciencia y la tecnología y la incidencia de la ciencia en la configuración de las sociedades.


22 de Abril, 2022

http://www.periodistasenlared.info/abril22-25/nota4.html

domingo, 13 de septiembre de 2020

LA DISTOPÍA DEL ANALFABETISMO GEOLÓGICO

 Resumen de la ponencia realizada en la Mesa Redonda:  “La enseñanza de las ciencias naturales, su impacto en las practicas docentes”., durante el V Congreso latinoamericano de humanidades, ciencias sociales y naturales (4-5/08/20 San Luis)    

LA DISTOPÍA DEL ANALFABETISMO GEOLÓGICO

Héctor Luis Lacreu   Ver PDF

La distopía del analfabetismo geológico, es una metáfora útil para describir un futuro indeseable en el que persisten y se incrementan los problemas ambientales, resultantes del modelo de desarrollo insustentable que la sociedad ha establecido con la naturaleza.

Los llamados “daños colaterales”, derivan de la mala praxis asociada al aprovechamiento de los procesos y/o materiales geológicos utilizados para el desarrollo de la humanidad. Nos referimos a la expoliación de los paisajes, del agua superficial y subterránea, del suelo, de las rocas y los minerales, como así también a cierta negligencia en las políticas de control y protección social de amenazas naturales tales como inundaciones, derrumbes, volcanismo y terremotos. 

Las problemáticas ambientales son fundamentalmente de naturaleza política, entonces no se resolverán sólo con la alfabetización geológica, pero tampoco sin ella. En ese sentido y a modo de hipótesis, se considera que los actores políticos, económicos, universitarios y la sociedad en general, carecen de los mínimos saberes para comprender las razones geológicas de la actual distribución de los recursos no renovables y de las amenazas naturales. Dichos actores, con el asesoramiento de profesionales especializados, han participado de las decisiones políticas y económicas que, por acción u omisión, promovieron los problemas que hoy sufre la humanidad. Ello ocurrió bajo el supuesto de aportar a un Desarrollo Sustentable que no fue tal.

La idea de que “las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras”, incluida en el art. 41 de la Constitución Nacional Argentina debe ser revisada. En efecto, ese concepto es tan seductor como impreciso y ello se percibe al preguntarnos: ¿satisfacer las necesidades presentes…, pero de quién/es? y también: ¿cómo saber cuáles serán las necesidades de las futuras generaciones? En este aspecto, preferimos definir al Desarrollo Sustentable (DS) como aquel que asegura en forma simultánea: Crecimiento Económico (CE), Equidad Social (ES) y Equilibrio Ecológico(EE). Así, la ecuación DS= CE + ES + EE permite evaluar los supuestos “proyectos sustentables”, preguntándonos si las futuras generaciones además de CE recibirán un planeta con el debido cuidado de la ES y del EE.  Cabe acotar que el adjetivo “sustentable”, sufrió un perverso deslizamiento semántico y habitualmente se emplea para referirse al CE o la rentabilidad de un emprendimiento, lo cual representa una estafa pública. En efecto, la ONU introduce ese adjetivo en 1987 a través del Informe Brundtland, precisamente para señalar que el mero CE no representa el desarrollo de los pueblos.

En el año 2020, ninguna actividad de la Tierra ha quedado exenta de la influencia del COVID-19, originada en una zoonosis derivada en parte de la expoliación de los recursos naturales. Además, si se considera en forma conjunta la pandemia mundial con el calentamiento global, se puede interpretar que diferentes sectores de la humanidad han promovido, tolerado o se han visto sometidos por modelos de desarrollo insustentables que, de no mediar cambios, evolucionará hacia un planeta distópico.

Esta sentencia, lejos de ser una profecía, se fundamenta en la historia del planeta. Las rocas conservan el registro que nos muestra la ocurrencia de drásticos cambios climáticos que desertificaron regiones selváticas, desecaron mares, provocaron extinciones masivas de vida y produjeron grandes y persistentes inundaciones marinas como evidencia el subsuelo de la provincia de la región pampeana argentina.

 Considerando lo expuesto, no deberíamos sorprendernos que la actual fusión de los hielos provoque el ascenso del nivel de los mares y las consecuentes inundaciones costeras.  Se calcula que hacia 2100, habrá que relocalizar unos 1.000 millones de personas en la Tierra. Esta cifra se incrementará con la desconcentración de las mega-urbes, con la finalidad de evitar el hacinamiento y la vulnerabilidad a los contagios sanitarios, tal como ocurre en estos días.

Dicha hipotética relocalización, involucrará la construcción de ciudades en territorios deshabitados y las obvias demandas de aprovisionamiento de recursos naturales y servicios. Este proceso se realizará bajo los designios del libre mercado, a menos que se promueva una metanoia social y se encomiende la planificación al Estado. De este modo, se podrá asegurar una planificación razonable, con control social y dentro de un modelo de desarrollo sustentable.

En el marco de esta hipótesis, el analfabetismo geológico interpela a los enfoques de las practicas docentes ya que, de continuar con las mismas prácticas, será difícil el ejercicio de un control ciudadano que garantice una adecuada ocupación de los nuevos territorios. Así, la alfabetización geológica podrá contribuir a un utópico mundo sustentable, siempre que se oriente hacia una finalidad histórico-interpretativa, para comprender el origen del paisaje geológico natal y promover la responsabilidad social y política para su conservación.  

Desde este punto de vista, para que la Alfabetización Geológica (AG) pueda incidir en la cultura de la sociedad, debe ser incorporada en los planes de estudios de todos los niveles educativos.  A tal fin,  será conveniente  considerar las siguientes tres dimensiones: la AG práctica: que permite utilizar los conocimientos geológicos en la vida diaria, con el fin de mejorar las condiciones de vida, de comprender los rasgos, recursos y riesgos naturales de nuestro entorno, etc.,  la AG ciudadana: para que todas las personas puedan intervenir socialmente en decisiones políticas con diversos criterios, incluyendo los científicos y la AG cultural: que vincula la construcción de los conocimientos científicos, con el significado de la ciencia y la tecnología y la incidencia científica en la configuración de las sociedades.

miércoles, 27 de mayo de 2020

REFLEXIONES GEOLODÁCTICAS, para la renovación de la alfabetización geológica


Durante el curso de posgrado “Historia de los Paisajes Geológicos” expuse algunas reflexiones críticas sobre la enseñanza de la Geología en Argentina y su escasa presencia curricular en el campo de las Ciencias Naturales. 

Trato de esbozar un marco teórico/práctico innovador para mejorar la alfabetización  científica de los ciudadanos y que le permita  comprender a  la naturaleza como un sistema complejo.

Los principales conceptos del marco teórico están desarrollados en 5 videos que comparto con sus enlaces y agradeceré los aportes que realicen a mi correo electrónico.


VER DOCUMENTO Y VIDEOS

Nota:  se debe bajar el pdf  para poder visualizar los iconos que abren los vídeos

lunes, 21 de octubre de 2019

VIDEO 5. GEOLOGÍA COMO SEMIÓTICA DE LA NATURALEZA


Poster  del VIII Simposio sobre enseñanza de la
Geología, en Córdoba, España 1994
“Geología como Semiótica de la Naturaleza” es una metáfora para transmitir la idea de que el objeto de estudio de la Geología es fundamentalmente histórico y que esa finalidad sólo se consigue interpretando los significados de las marcas o signos contenidas en las rocas. Comprender el significado de esos signos equivale a conocer el lenguaje de las rocas.
 
Para ello, debemos considerar que todos los procesos biológicos, físicos, químicos, geológicos, climáticos, etc., interactúan y modifican los materiales sólidos de la naturaleza dejando en ellos sus propias marcas. Así como ocurre actualmente, en las antiguas rocas también quedaron grabadas esas marcas, constituyendo verdaderas huellas dactilares que permiten reconocer la identidad de cada proceso.   

Sin embargo, la enseñanza de las rocas y minerales suele reducirse a su clasificación, del mismo modo que el tiempo geológico se reduce al estudio memorístico de las Eras.  Dichos aprendizajes, suelen resultar aburridos y carecen de sentido para alumnos y docentes. Por el contrario, serían muy motivadores si consideramos que las rocas son un medio para construir historias acerca de sus orígenes y para comprender las razones por las cuales se observan en algunos lugares y no en otros.

Para ello, las prioridades de la alfabetización geológica deberían orientarse a enseñar “el lenguaje de las rocas”. De este modo sus nombres tendrían una identidad y un significado del que habitualmente carecen.  Algunas rocas contienen fósiles y otras no, pero todas tienen marcas que nos permiten conocer su pasado y hay formas de establecer una línea de tiempo donde ubicar una sucesión de procesos que ocurrieron durante su historia.   

Las marcas en las rocas, están constituidas por sus estructuras, texturas y colores, que sugieren el lugar donde se formaron: si en las profundidades a grandes presiones y temperaturas o en la superficie. Si el clima era frío y seco o cálido y lluvioso, si se formaron en mares, lagos o en ríos tranquilos o turbulentos, o sólo fueron el producto de un derrumbe. Por otro lado, cuando hay dos rocas diferentes en contacto, podemos inferir cual la edad relativa de cada una (cuál es más antigua) y de este modo establecer una temporalidad para reconstruir una historia. 



VER VIDEO 5. GEOLOGÍA COMO SEMIÓTICA DE LA NATURALEZA

VIDEOS ANTERIORES SOBRE GEOLODÁCTICA

sábado, 12 de octubre de 2019

VIDEO 4: GEOLOGÍA Y GEOCIENCIAS. CONFLICTOS EPISTEMOLÓGICOS

Profesores construyendo una historia geológica mediante  recursos 
geolodácticos que permiten "llevar" el campo al aula
   La actual formación de profesores en el campo de la geología resulta un tanto aburrida y dificulta  la motivación en la enseñanza y el aprendizaje, tanto para ellos como para sus alumnos.   Propongo la hipótesis de que esos problemas, en gran medida, se deben a un enfoque didáctico equivocado, derivado de una confusión epistemológica sobre los campos de estudio de Geociencias, Geología y Geografía. 

Los tres campos, comparten la raíz “GEO”, pero tienen diferentes significados, que a veces se mimetizan y aparecen ambigüedades. Por ello se hace necesario definir la identidad de cada uno y un primer paso es ponerle nombre a lo nuevo.

Profesores construyendo la historia  geológica de un afloramiento 
   Por eso sostengo la necesidad de nombrar a la GEOLODACTICA, como un nuevo campo para la investigación y producción sobre la Transposición Didáctica de la Geología, los dispositivos y escenarios didácticos y también en la Formación RRHH, del mismo modo que se trabaja en otros campos científicos. Este campo requiere tanto de geólogos especializados en educación como de pedagogos especializados en una geología básica.


Mímica del efecto de las placas  en el interior del continente
   El gran desafío de este campo es la recuperación de las raíces históricas de la Geología y los trabajos de campo reales y/o virtuales para así contextualizar los contenidos en el paisaje natal y también con problemas políticos y éticos relacionados con el medio ambiente.
Muchas gracias!!, espero sus comentarios. 




Para saber mas:      Programa del curso     Canal Youtube   


Profundización:  

viernes, 4 de octubre de 2019

VIDEO 3: LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA

Presencia de un  bello meandro en el Río San Luis  ¿1986?   
Un ejemplo de  dinámica  fluvial  accesible a todos los 
estudiantes y ciudadanos
La mayoría de las personas tiene dificultades para leer los mensajes que están las rocas y no logran disfrutar de las historias de los paisajes geológicos. De igual modo, se suele aceptar dogmáticamente que el paisaje es estático, que el hallazgo riquezas mineras son una casualidad y que la amenazas naturales son impredecibles,….. como si fueran  caprichos de la naturaleza.
 
 Esta descripción, ejemplifica un alto grado de ANALFABETISMO GEOLÓGICO que no ayuda a la vida en sociedad y que es necesario erradicar…. mediante algunas reformas en el sistema educativo.  Propongo que tanto en la Educación primaria y secundaria  como en los profesorados de Ciencias Naturales,  se deben incorporar algunos contenidos geológicos, pero sobre todo….  renovar la enseñanza de los mismos para no aburrir a los estudiantes. También, es necesario desarrollar didácticas que recuperen las raíces históricas de la geología y que los contenidos geológicos adquieran sentido tanto para su enseñanza como el aprendizaje. 
Eliminación del meandro preexistente  ¿1996?
Intervención humana absurda: se  "borró" el meandro, para
rectificar el  valle del río San Luis. Destrucción de un excelente 
recurso para la enseñanza de la dinámica fluvial

Por ejemplo, algunos problemas científicos tendrán sentido si se los relaciona con la investigación de la historia del paisaje geológico donde viven los alumnos.
Otros problemas tendrán sentido político si se los orienta a comprender las razones geológicas de la distribución de los Recursos y Amenazas Naturales y de su  relación con los conflictos de intereses involucrados en el manejo de estos aspectos.

De este modo, considero que la Alfabetización Geológica ayuda a tener una visión crítica sobre el uso del territorio y contribuye al  Desarrollo Sostenible.

Muchas gracias, espero sus comentarios.  

Introducción:  LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA (2:24)
Desarrollo:  LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA   (14:11)


Para saber mas:      Programa  del curso     Canal Youtube    

Profundización:         + Raíces políticas del Analfabetismo geológico
                                               + Desafíos de la Alfabetización Geológica

sábado, 28 de septiembre de 2019

Video 2: CAMBIOS ANTRÓPICOS EN EL PAISAJE GEOLÓGICO



En este segundo fragmento (2/4) de la introducción al curso "Historia del Paisaje Geológico" (2019), propongo un ejemplo  en el que claramente  se  percibe la potencialidad del hombre  como modificador de territorio que habita. Esas modificaciones Son el resultado de decisiones políticas que han contado con la complacencia de los vecinos.

Cabe reflexionar que esa complacencia muchas veces sucede por omisión, ya que la falta de habito participativo en las Audiencias Públicas y la escasa formación geológica de la comunidad dificulta su participación crítica a fin de aprobar, corregir o suspender las modificaciones que no se orienten al Desarrollo Sostenible.

Para favorecer la formación ciudadana y comprender las raíces políticas de los problemas ambientales es necesario la Alfabetización Geológica.

Espero sus comentarios






domingo, 9 de junio de 2019

CARTA ABIERTA 1 “LOS GEOLOGOS Y LA EDUCACIÓN”


CARTA ABIERTA 1   

LOS GEÓLOGOS Y LA EDUCACIÓN   

El 9 de junio es el DÍA DEL GEÓLOGO, en el que se conmemora el aniversario de la creación del Centro Argentino de Geólogos (1947), que tenía como objetivos “el mejoramiento y prestigio de la profesión geológica; fomentar la unión y solidaridad entre los colegas; velar para que la más rigurosa ética rija la práctica profesional; y promover el progreso y mejor conocimiento de esta disciplina”.

Más adelante, en 1963 se logró la promulgación del Decreto Ley 8926/63 que dio origen al Consejo Superior Profesional de Geología, destinado a regular el ejercicio de la actividad profesional.
Hoy se cumplen 72 años de aquel momento fundacional, y creo que es una buena oportunidad para afirmar que hubo importantes logros en todos los objetivos propuestos, pero también que es necesario no dormirse en los laureles, actualizar dichos objetivos en función de los cambios culturales, económicos y políticos, y caracterizar los desafíos que se prevén para este milenio.

La idea que quiero compartir, se refiere a la necesidad de reflexionar sobre que significa ser Geólogo en el siglo XXI, que rasgos debería tener nuestra responsabilidad científica, social y política en relación con la sociedad y de qué manera articulamos con ella.

Hay numerosas líneas de reflexión posibles y necesarias, pero me interesa plantear dos aspectos del plano educativo. Uno de ellos, se refiere a la formación de los futuros geólogos y la capacitación de los que están en actividad.  El otro, se refiere al desafío de intervenir de modo riguroso y eficiente en el mejoramiento de la alfabetización geológica de los ciudadanos.

LA FORMACIÓN DE LOS GEÓLOGOS
En relación con el primer aspecto, cabe señalar que en estos momentos comienza una revisión nacional de los estándares para la formación de los geólogos. http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/320000-324999/321926/norma.htm
Entonces, parece oportuno discutir si existe voluntad para una renovación en los paradigmas de la formación profesional, mediante la incorporación de una formación humanística que incluya, metodología, epistemología, historia de la geología, geoética, etc. Estos contenidos, actualmente están ausentes o son insuficientes y resultan imprescindibles para contribuir a la formación ciudadana de los geólogos e incrementar su compromiso con el Medio Ambiente y el Desarrollo Sustentable.  
La formación de los geólogos está orientada tanto a la preparación de profesionales cuyos campos de acción varían desde las investigaciones científico-académica hasta las investigaciones para resolver problemas prácticos. Algunos de los problemas se relacionan con la construcción de conocimiento en áreas de vacancia, otros con la búsqueda, extracción o manejo de recursos no renovables y  también con problemas vinculados con la prevención de riesgos geológicos. 
Quiero señalar que, en todos los casos, las acciones de los profesionales de la geología tienen raíces políticas y económicas y además, tienen consecuencias socio - ambientales porque involucran algún grado de intervención en la naturaleza.  Esas intervenciones pueden variar desde la simple extracción de muestras, hasta grandes labores mineras, perforaciones petroleras, construcción de caminos, presas hídricas, etc.  Muchas de estas obras no sólo alteran los rasgos bucólicos del paisaje, sino que pueden modificar algunos procesos geológicos, hídricos y atmosféricos locales y/o regionales. 
En relación con estos pocos ejemplos genéricos, existen innumerables casos de problemas ambientales derivados de procesos de contaminación, rotura de embalses, derrumbes e inundaciones.  Es habitual que esos problemas sean caracterizados como accidentes, pero en la mayoría de los casos se trata de lo que Zygmunt Bauman denominó “daños colaterales”. Estos daños, frecuentemente son directamente proporcionales a los “ahorros” realizados en las inversiones de seguridad, para garantizar la máxima rentabilidad de los negocios.
Sin entrar en mayores detalles, podemos reconocer que los geólogos son partícipes necesarios para la prevención de accidentes que ocasionan problemas ambientales y la sociedad espera que ellos actúen en ese sentido. Sin embargo, ello no siempre ocurre porque previamente deben resolver  un dilema geoético entre la responsabilidad política y social de proteger el bien común o la ética de su convicción, que quizás privilegie sus conveniencias individuales. 
La formación de profesionales críticos requiere de un entrenamiento reflexivo y contenidos humanísticos que aportan herramientas para resolver dilemas existenciales cada vez más frecuentes. En efecto, la creciente complejidad y frecuencia de los problemas ambientales y sus raíces políticas, requieren mucho más que capacidades científico técnicas de los profesionales. (ver: https://www.academia.edu/35326676/)

LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA DE LOS CIUDADANOS.
En relación con el segundo aspecto, también considero oportuno proponer algunas reflexiones ya que el analfabetismo geológico de gran parte de la sociedad hace difícil la adopción de conductas ambientalmente saludables e impide una adecuada participación de los ciudadanos en las Audiencias Públicas convocadas para que opinen sobre Estudios de Impacto Ambiental.
También impide que valoren y se apropien del patrimonio geológico cultural del Paisaje Natal, porque ignoran que ese paisaje tiene una historia que puede ser construida por ellos mismos, permitiéndoles reconocer una parte de su identidad. Además, la historia geológica del lugar natal, les permitirá comprender las razones de la disponibilidad o carencia de recursos naturales, así como de los eventuales riesgos geológicos que los amenazan y de los cuales deberían prevenirse y/o protegerse.
El desafío de la alfabetización geológica es complejo y no se resuelve sólo con la incorporación de contenidos y materias geológicas en los planes de estudios primarios y secundarios.  De hecho, durante la primera mitad del siglo XX esos contenidos estuvieron en los planes de estudios pero, a partir de 1960 lentamente fueron desapareciendo. Por otra parte, en la reforma curricular de 1996 hubo una importante incorporación de CBC (Contenidos Básicos Comunes) de Geología en el espacio curricular de las Ciencias Naturales.
En efecto, se incorporó el denominado Bloque 4: “La tierra y sus cambios”, pero la inadecuada implementación junto con la escasa formación docente y la incomprensión de la comunidad geológica impidieron que esa incorporación se consolidara. Consecuentemente, diez años después con la reforma de 2006 y la definición de los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios), los contenidos geológicos se fueron diluyendo. Ello ocurrió especialmente en la educación secundaria no orientada y sólo pudo preservarse parcialmente en las orientaciones de ciencias naturales y medio ambiente.
Así, los escasos contenidos geológicos que permanecen en la educación primaria y secundaria son enseñados de una manera aburrida debido a su descontextualización y a que las didácticas se han mimetizado en unos casos con las ciencias experimentales y en otros con las ciencias sociales.  En cualquier caso, se está omitiendo el desarrollo de una didáctica específica que rescate la raíz histórica de la Geología para que los aprendizajes adquieran un sentido del que ahora carecen.
En mi opinión, los geólogos somos parte del problema del analfabetismo geológico cuando deberíamos haber sido parte de la solución.  El principal problema es que las autoridades ministeriales y los docentes primarios y secundarios necesitan del aporte teórico y práctico de  una disciplina que he denominado Geolodáctica <https://www.academia.edu/37130595/>, que representa la Geología aplicada a la educación y que la comunidad geológica aún no supo desarrollar ni está convencida que deba estimular su desarrollo.
Mediante la presente, intento convencer a mis colegas de la comunidad geológica que es imperioso alentar y defender la construcción del campo disciplinar de la Geolodáctica y también quiero señalar que se requiere de la responsabilidad y la decisión política de las autoridades universitarias. Todos ellos deberían tomar conciencia que sin la Geología la enseñanza de las Ciencias Naturales está distorsionada
Por el momento, considero que sólo en el ámbito universitario sería posible crear un proyecto de investigación educativa interdisciplinar para invitar a jóvenes profesionales de la geología y/o de la educación para que orienten su desarrollo profesional en la Geolodáctica,  a través de becas de investigación y carreras de posgrado.  El campo de la investigación y de las experiencias será el de la capacitación de los profesores en actividad y el asesoramiento a instituciones educativas y gobiernos provinciales. Los problemas a investigar, estarán referidos a la Transposición Didáctica de la Geología, los diseños curriculares, el desarrollo de unidades didácticas contextualizadas, etc. y sus resultados podrán ser comunicados y publicados en congresos educativos y revistas de la especialidad existentes en   varios países.
Para valorar esta propuesta realizada, se debería tener en cuenta que dentro de las Ciencias Naturales, tanto en la educación secundaria como en la Formación Docente, las disciplinas más consolidadas son Biología, Física y Química y que los docentes y los formadores de formadores son científicos y profesores especializados en educación que investigan y reflexionan sobre sus propias prácticas.  Es un modelo de trabajo profesional que dio resultado y permitió consolidar sus respectivos campos disciplinares.
Finalmente, deseo agregar que lo expuesto constituye un diagnóstico incompleto de la problemática educativa y que muchas de las afirmaciones  constituyen hipótesis de trabajo.
El principal motivo de esta carta abierta es compartir algunas inquietudes educativas y “provocar” reflexiones que nos ayuden a transitar el siglo XXI con responsabilidad social y política.

¡Feliz día de las geólogas y los geólogos!

Afectuosamente

Hector Luis Lacreu
lacreu@gmail.com
San Luis, 09-06-2019

viernes, 10 de noviembre de 2017

La alfabetización geológica en el siglo XXI (publicación y conferencia)

INTRODUCCIÓN
   En primer lugar, quiero expresar mi agradecimiento y satisfacción de poder ofrecer esta conferencia en el marco del XX Congreso Geológico Argentino, bajo el lema “Geología, presente y futuro” y celebrar que la Enseñanza de la Geología sea uno de los ejes de debate.
  Quizás resulte extraño que, en lugar de referirme a la “enseñanza”, en el título aludo a la alfabetización. Dicho desplazamiento semántico me permitirá profundizar algunas reflexiones acerca de un “problema” muy discutido tanto en reuniones académicas y profesionales como en los pasillos universitarios. Se trata de la formación de los alumnos ingresantes a la cual se alude con expresiones tales como: “que poco que saben los alumnos que salen del secundario” o, “que mal que enseñan los profesores en el secundario”.
   Aunque dichas expresiones se refieren al escaso conocimiento geológico de los alumnos ingresantes a la carrera de Geología, a veces injustamente, se extienden al supuesto déficit de algunos periodistas, comunicadores y de otras personas que emiten opiniones acerca de las problemáticas sobre los recursos naturales y el medio ambiente.
 Desde hace demasiados años, se reiteran los mismos juicios, utilizando siempre dos conceptos clave: “saberes” y “enseñanza”. En general se omite el concepto de “aprendizaje” como así también la consideración simultánea de los tres conceptos en el marco de las condiciones fácticas en que interaccionan. Sabemos que existen esfuerzos tendientes a mejorar estas situaciones, pero el tratamiento de un tema tan amplio y complejo en tan reducido espacio me lleva a realizar generalizaciones que en algunos casos pueden resultar improcedente e injustas. Mis disculpas para quienes se sientan aludidos y el aliento para socializar sus logros a través de la participación en próximos encuentros de este tipo.
  El mejoramiento de la enseñanza de la geología, requiere complejizar la caracterización del problema, centrarse en los aprendizajes y en los saberes, todo lo cual representa un gran desafío para la comunidad geológica, tanto en la comprensión del concepto de alfabetización geológica, como en la posterior intervención en los estudios primarios, secundarios y universitarios. Otro desafío será el abordaje del mejoramiento, debido a la complejidad de la intervención en dichos ámbitos, especialmente por la falta de suficientes especialistas en la temática, a los conflictos de intereses y a la resistencia en el profesorado a introducir cambios en sus prácticas. 

ACCESO DIRECTO AL TRABAJO

ACCESO DIRECTO A LA CONFERENCIA  ofrecida durante el XX Congreso GeológicoArgentino en Tucumán (11-08-2017)