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lunes, 21 de octubre de 2019

VIDEO 5. GEOLOGÍA COMO SEMIÓTICA DE LA NATURALEZA


Poster  del VIII Simposio sobre enseñanza de la
Geología, en Córdoba, España 1994
“Geología como Semiótica de la Naturaleza” es una metáfora para transmitir la idea de que el objeto de estudio de la Geología es fundamentalmente histórico y que esa finalidad sólo se consigue interpretando los significados de las marcas o signos contenidas en las rocas. Comprender el significado de esos signos equivale a conocer el lenguaje de las rocas.
 
Para ello, debemos considerar que todos los procesos biológicos, físicos, químicos, geológicos, climáticos, etc., interactúan y modifican los materiales sólidos de la naturaleza dejando en ellos sus propias marcas. Así como ocurre actualmente, en las antiguas rocas también quedaron grabadas esas marcas, constituyendo verdaderas huellas dactilares que permiten reconocer la identidad de cada proceso.   

Sin embargo, la enseñanza de las rocas y minerales suele reducirse a su clasificación, del mismo modo que el tiempo geológico se reduce al estudio memorístico de las Eras.  Dichos aprendizajes, suelen resultar aburridos y carecen de sentido para alumnos y docentes. Por el contrario, serían muy motivadores si consideramos que las rocas son un medio para construir historias acerca de sus orígenes y para comprender las razones por las cuales se observan en algunos lugares y no en otros.

Para ello, las prioridades de la alfabetización geológica deberían orientarse a enseñar “el lenguaje de las rocas”. De este modo sus nombres tendrían una identidad y un significado del que habitualmente carecen.  Algunas rocas contienen fósiles y otras no, pero todas tienen marcas que nos permiten conocer su pasado y hay formas de establecer una línea de tiempo donde ubicar una sucesión de procesos que ocurrieron durante su historia.   

Las marcas en las rocas, están constituidas por sus estructuras, texturas y colores, que sugieren el lugar donde se formaron: si en las profundidades a grandes presiones y temperaturas o en la superficie. Si el clima era frío y seco o cálido y lluvioso, si se formaron en mares, lagos o en ríos tranquilos o turbulentos, o sólo fueron el producto de un derrumbe. Por otro lado, cuando hay dos rocas diferentes en contacto, podemos inferir cual la edad relativa de cada una (cuál es más antigua) y de este modo establecer una temporalidad para reconstruir una historia. 



VER VIDEO 5. GEOLOGÍA COMO SEMIÓTICA DE LA NATURALEZA

VIDEOS ANTERIORES SOBRE GEOLODÁCTICA

domingo, 9 de junio de 2019

CARTA ABIERTA 1 “LOS GEOLOGOS Y LA EDUCACIÓN”


CARTA ABIERTA 1   

LOS GEÓLOGOS Y LA EDUCACIÓN   

El 9 de junio es el DÍA DEL GEÓLOGO, en el que se conmemora el aniversario de la creación del Centro Argentino de Geólogos (1947), que tenía como objetivos “el mejoramiento y prestigio de la profesión geológica; fomentar la unión y solidaridad entre los colegas; velar para que la más rigurosa ética rija la práctica profesional; y promover el progreso y mejor conocimiento de esta disciplina”.

Más adelante, en 1963 se logró la promulgación del Decreto Ley 8926/63 que dio origen al Consejo Superior Profesional de Geología, destinado a regular el ejercicio de la actividad profesional.
Hoy se cumplen 72 años de aquel momento fundacional, y creo que es una buena oportunidad para afirmar que hubo importantes logros en todos los objetivos propuestos, pero también que es necesario no dormirse en los laureles, actualizar dichos objetivos en función de los cambios culturales, económicos y políticos, y caracterizar los desafíos que se prevén para este milenio.

La idea que quiero compartir, se refiere a la necesidad de reflexionar sobre que significa ser Geólogo en el siglo XXI, que rasgos debería tener nuestra responsabilidad científica, social y política en relación con la sociedad y de qué manera articulamos con ella.

Hay numerosas líneas de reflexión posibles y necesarias, pero me interesa plantear dos aspectos del plano educativo. Uno de ellos, se refiere a la formación de los futuros geólogos y la capacitación de los que están en actividad.  El otro, se refiere al desafío de intervenir de modo riguroso y eficiente en el mejoramiento de la alfabetización geológica de los ciudadanos.

LA FORMACIÓN DE LOS GEÓLOGOS
En relación con el primer aspecto, cabe señalar que en estos momentos comienza una revisión nacional de los estándares para la formación de los geólogos. http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/320000-324999/321926/norma.htm
Entonces, parece oportuno discutir si existe voluntad para una renovación en los paradigmas de la formación profesional, mediante la incorporación de una formación humanística que incluya, metodología, epistemología, historia de la geología, geoética, etc. Estos contenidos, actualmente están ausentes o son insuficientes y resultan imprescindibles para contribuir a la formación ciudadana de los geólogos e incrementar su compromiso con el Medio Ambiente y el Desarrollo Sustentable.  
La formación de los geólogos está orientada tanto a la preparación de profesionales cuyos campos de acción varían desde las investigaciones científico-académica hasta las investigaciones para resolver problemas prácticos. Algunos de los problemas se relacionan con la construcción de conocimiento en áreas de vacancia, otros con la búsqueda, extracción o manejo de recursos no renovables y  también con problemas vinculados con la prevención de riesgos geológicos. 
Quiero señalar que, en todos los casos, las acciones de los profesionales de la geología tienen raíces políticas y económicas y además, tienen consecuencias socio - ambientales porque involucran algún grado de intervención en la naturaleza.  Esas intervenciones pueden variar desde la simple extracción de muestras, hasta grandes labores mineras, perforaciones petroleras, construcción de caminos, presas hídricas, etc.  Muchas de estas obras no sólo alteran los rasgos bucólicos del paisaje, sino que pueden modificar algunos procesos geológicos, hídricos y atmosféricos locales y/o regionales. 
En relación con estos pocos ejemplos genéricos, existen innumerables casos de problemas ambientales derivados de procesos de contaminación, rotura de embalses, derrumbes e inundaciones.  Es habitual que esos problemas sean caracterizados como accidentes, pero en la mayoría de los casos se trata de lo que Zygmunt Bauman denominó “daños colaterales”. Estos daños, frecuentemente son directamente proporcionales a los “ahorros” realizados en las inversiones de seguridad, para garantizar la máxima rentabilidad de los negocios.
Sin entrar en mayores detalles, podemos reconocer que los geólogos son partícipes necesarios para la prevención de accidentes que ocasionan problemas ambientales y la sociedad espera que ellos actúen en ese sentido. Sin embargo, ello no siempre ocurre porque previamente deben resolver  un dilema geoético entre la responsabilidad política y social de proteger el bien común o la ética de su convicción, que quizás privilegie sus conveniencias individuales. 
La formación de profesionales críticos requiere de un entrenamiento reflexivo y contenidos humanísticos que aportan herramientas para resolver dilemas existenciales cada vez más frecuentes. En efecto, la creciente complejidad y frecuencia de los problemas ambientales y sus raíces políticas, requieren mucho más que capacidades científico técnicas de los profesionales. (ver: https://www.academia.edu/35326676/)

LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA DE LOS CIUDADANOS.
En relación con el segundo aspecto, también considero oportuno proponer algunas reflexiones ya que el analfabetismo geológico de gran parte de la sociedad hace difícil la adopción de conductas ambientalmente saludables e impide una adecuada participación de los ciudadanos en las Audiencias Públicas convocadas para que opinen sobre Estudios de Impacto Ambiental.
También impide que valoren y se apropien del patrimonio geológico cultural del Paisaje Natal, porque ignoran que ese paisaje tiene una historia que puede ser construida por ellos mismos, permitiéndoles reconocer una parte de su identidad. Además, la historia geológica del lugar natal, les permitirá comprender las razones de la disponibilidad o carencia de recursos naturales, así como de los eventuales riesgos geológicos que los amenazan y de los cuales deberían prevenirse y/o protegerse.
El desafío de la alfabetización geológica es complejo y no se resuelve sólo con la incorporación de contenidos y materias geológicas en los planes de estudios primarios y secundarios.  De hecho, durante la primera mitad del siglo XX esos contenidos estuvieron en los planes de estudios pero, a partir de 1960 lentamente fueron desapareciendo. Por otra parte, en la reforma curricular de 1996 hubo una importante incorporación de CBC (Contenidos Básicos Comunes) de Geología en el espacio curricular de las Ciencias Naturales.
En efecto, se incorporó el denominado Bloque 4: “La tierra y sus cambios”, pero la inadecuada implementación junto con la escasa formación docente y la incomprensión de la comunidad geológica impidieron que esa incorporación se consolidara. Consecuentemente, diez años después con la reforma de 2006 y la definición de los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios), los contenidos geológicos se fueron diluyendo. Ello ocurrió especialmente en la educación secundaria no orientada y sólo pudo preservarse parcialmente en las orientaciones de ciencias naturales y medio ambiente.
Así, los escasos contenidos geológicos que permanecen en la educación primaria y secundaria son enseñados de una manera aburrida debido a su descontextualización y a que las didácticas se han mimetizado en unos casos con las ciencias experimentales y en otros con las ciencias sociales.  En cualquier caso, se está omitiendo el desarrollo de una didáctica específica que rescate la raíz histórica de la Geología para que los aprendizajes adquieran un sentido del que ahora carecen.
En mi opinión, los geólogos somos parte del problema del analfabetismo geológico cuando deberíamos haber sido parte de la solución.  El principal problema es que las autoridades ministeriales y los docentes primarios y secundarios necesitan del aporte teórico y práctico de  una disciplina que he denominado Geolodáctica <https://www.academia.edu/37130595/>, que representa la Geología aplicada a la educación y que la comunidad geológica aún no supo desarrollar ni está convencida que deba estimular su desarrollo.
Mediante la presente, intento convencer a mis colegas de la comunidad geológica que es imperioso alentar y defender la construcción del campo disciplinar de la Geolodáctica y también quiero señalar que se requiere de la responsabilidad y la decisión política de las autoridades universitarias. Todos ellos deberían tomar conciencia que sin la Geología la enseñanza de las Ciencias Naturales está distorsionada
Por el momento, considero que sólo en el ámbito universitario sería posible crear un proyecto de investigación educativa interdisciplinar para invitar a jóvenes profesionales de la geología y/o de la educación para que orienten su desarrollo profesional en la Geolodáctica,  a través de becas de investigación y carreras de posgrado.  El campo de la investigación y de las experiencias será el de la capacitación de los profesores en actividad y el asesoramiento a instituciones educativas y gobiernos provinciales. Los problemas a investigar, estarán referidos a la Transposición Didáctica de la Geología, los diseños curriculares, el desarrollo de unidades didácticas contextualizadas, etc. y sus resultados podrán ser comunicados y publicados en congresos educativos y revistas de la especialidad existentes en   varios países.
Para valorar esta propuesta realizada, se debería tener en cuenta que dentro de las Ciencias Naturales, tanto en la educación secundaria como en la Formación Docente, las disciplinas más consolidadas son Biología, Física y Química y que los docentes y los formadores de formadores son científicos y profesores especializados en educación que investigan y reflexionan sobre sus propias prácticas.  Es un modelo de trabajo profesional que dio resultado y permitió consolidar sus respectivos campos disciplinares.
Finalmente, deseo agregar que lo expuesto constituye un diagnóstico incompleto de la problemática educativa y que muchas de las afirmaciones  constituyen hipótesis de trabajo.
El principal motivo de esta carta abierta es compartir algunas inquietudes educativas y “provocar” reflexiones que nos ayuden a transitar el siglo XXI con responsabilidad social y política.

¡Feliz día de las geólogas y los geólogos!

Afectuosamente

Hector Luis Lacreu
lacreu@gmail.com
San Luis, 09-06-2019

viernes, 3 de agosto de 2018

SIMPOSIO ENSEÑANZA DE LA GEOLOGÍA (Jujuy-2008)

He recordado y recuperado el volumen que incluye  trabajos sobre enseñanza dee la geología, entre los cuales  se puede recuperar parte de la historia sobre  el origen y desarrollo de  estos simposios.


FRAGMENTO FINAL DEL PROLOGO: 

Para finalizar esta presentación, deseo agregar algunas reflexiones orientadas a poner en valor a la Enseñanza de la Geología como una especialidad dentro de la profesión geológica. Esta puesta en valor, involucra la profesionalización de sus cultores y ello impone requisitos equivalentes a cualquier especialización: actualización sobre la enseñanza y el aprendizaje en diferentes niveles, reflexión sobre la práctica docente, investigación sobre las experiencias y resultados de propuestas de enseñanza y/o programas de materias y/o diseño de planes de estudio, debate entre colegas acerca de las propuestas, concepciones, prioridades, modelos de enseñanza y de aprendizaje, publicación del resultado de las investigaciones, entre otros. En definitiva, abogo para la consolidación de este campo de la Geodidáctica como un campo en el cual nos identificamos quienes abrazamos la enseñanza de la Geología como profesión. Por ende, se justifica aquella denominación ya que no sólo se debe saber geología sino, saber simultáneamente enseñarla y ejercitar una permanente reflexión crítica sobe sus acciones (la enseñanza), como sobre los resultados de dichas acciones (aprendizaje) en cada uno de sus alumnos.

A partir de 2009, se abre una interesante oportunidad que no debería desaprovecharse para la consolidación de la Geodidáctica y junto con ella el mejoramiento de la calidad educativa en el nivel superior e, indirectamente, en los otros los niveles. Esa oportunidad está representada por el inicio del proceso de acreditación de todas las carreras de Geología de la Argentina por parte de la Comisión Nacional de Acreditación y Evaluación Universitaria (CONEAU). Dicho proceso, habrá de involucrar variadas y enriquecedoras instancias de reflexión sobre la formación de los futuros geólogos y sería deseable que quienes aman la profesión docente, ayuden a su profesionalización. Ello implica un proceso de registro reflexivo, crítico y fundado tanto en la etapa de autoevaluación como en la etapa de elaboración de propuestas de cambios curriculares. Estos, seguramente estarán fundamentados no sólo en la lógica geocientífica sino en razones pedagógicas, epistemológicas y de política académica. En este sentido, se convoca para aprovechar esa “cantera” de datos, informaciones, reflexiones y “conflictos” para emplearlas como fuentes que permitan compartir las experiencias y ayudar al enriquecimiento de los docentes que, en el 2011, participen en el XVIIIº Congreso Geológico Argentino a realizarse en Neuquén. Finalmente, deseo destacar y agradecer la diligencia y responsabilidad de las autoridades del XVII Congreso Geológico Argentino y los responsables de la Subcomisión de Publicaciones de la AGA, quienes han contribuido junto con los autores y árbitros a concretar esta primera publicación especial sobre la Enseñanza de la Geología.

Hector L. Lacreu
Editor invitado
Dpto. de Geología, Universidad Nacional de San Luis


VER volumen completo

miércoles, 1 de agosto de 2018

GEOLODACTICA

 Tuve el agrado de participar en  EnsinoGEO-2018

 – VIII Simpósio Nacional de Ensino e História de Ciências da Terra / – Geociências para Todos –   junto con  VIII GeoSciEd 2018 – the 8th International Conference on Geoscience Education (GeoSciEd) – Geoscience for Everyone –


En ese marco, el 25 de Julio ofrecí mi conferencia

"Geolodáctica, desafíos para renovar la enseñanza de la Geología"                                                            Artículo completo  

Resumen: Se analizan algunos problemas derivados de la reducción curricular de contenidos geológicos, del desinterés de aprendizaje por parte de los alumnos y del temor de los docentes para interpretar los afloramientos geológicos. Se sugiere la existencia de una praxis docente confusa debida un deslizamiento epistemológico, reflejado en cierto mimetismo entre la didáctica de la Geología y la de las ciencias experimentales y también, en la adopción de métodos geodidácticos, típicos de la Geografía. Se propone el desafío de constituir a la Geolodáctica como el campo científico que investiga sobre la transposición didáctica de la Geología. Se espera que los objetos de investigación geológica tales como:  rocas, minerales, estructuras, geoformas, etc., dejen de constituir objetivos de aprendizaje aislados y adquieran sentido como “evidencia histórico-geológica”. Así, en el marco de la Geolodáctica, se construirá la historia de los paisajes geológicos y de los recursos y riesgos geológicos del lugar natal como un aporte para la formación de ciudadanos con una adecuada articulación entre los temas geológicos y políticos. En un sentido “bourdiano”, constituirá un ámbito de poder donde los geolodactas habrán de disputar la identidad y el protagonismo de la Geología, tanto en la enseñanza de las Geociencias como en las comunidades científicas y laborales de las Ciencias Naturales.

Geolodactics, challenges to renew the teaching of Geology
Abstract  We analyze some problems derived from the curricular reduction of geological contents, the lack of interest of learning by the students and the fear of the teachers to interpret the geological outcrops. The existence of a confused teaching practice due to an epistemological slip is suggested, reflected in a certain mimicry between the didactics of Geology and that of the experimental sciences and also, in the adoption of “geodidactic” methods, typical of Geography. The challenge of constituting the Geolodactics is proposed as the scientific field that investigates the didactic transposition of Geology. It is expected that geological research objects such as: rocks, minerals, structures, geoforms, etc., cease to be isolated learning objectives and acquire meaning as "historical-geological evidence". Thus, within the Geolodactics framework, the history of the geological landscapes and the resources and geological risks of the birthplace will be constructed as a contribution for the formation of citizens with an adequate articulation between geological and political issues. In a "bourdian" sense, it will constitute a sphere of power where the geolodacts will have to dispute the identity and the leading role of Geology, both in the teaching of Geosciences and in the scientific and labor communities of the Natural Sciences.



lunes, 8 de enero de 2018

El paisaje geológico en la enseñanza de las geociencias: ¿Es un recurso didáctico, es un objeto de estudio o ambas cosas a vez?

Resumen

En esta contribución se analiza la conveniencia de poner mayor énfasis en la consideración de los aspectos históricos y evolutivos de los elementos abióticos naturales presentes en el paisaje. Para ello se propone al paisaje geológico como un objeto de investigación escolar a fin de buscar respuestas a preguntas infrecuentes en la alfabetización científica de los ciudadanos: ¿Cuál es la historia del paisaje geológico que me rodea?, ¿La historia del paisaje geológico, tiene valor patrimonial – cultural?, ¿Existe motivación y compromiso de los ciudadanos para su protección? Se considera que la construcción de valores e hipótesis propias sobre el paisaje cercano es un desafío motivador tanto para alumnos como para profesores y podría contribuir a superar algunas dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el campo de la Geología. Se analizan las ventajas de realizar una simulación de investigación en el aula, en el caso que sean imposibles las salidas al campo. Por otra parte, se pone en evidencia la necesidad de una adecuada planificación didáctica en la cual, además de los aspectos sociales y biológicos, se adjudique un papel relevante a la pertinencia, selección y secuenciación de los contenidos geológicos del currículo de manera que resulten contextualizados en el paisaje que se elija como objeto de estudio. Dichos contenidos, junto con la metodología de investigación escolar, desde el inicio de las actividades cobrarán un sentido que habitualmente no tienen, toda vez que serán reconocidos como necesarios para construir una “hipótesis” que, en forma de historia, podrá ser compartida con la familia y la comunidad.
http://www.raco.cat/index.php/ECT/article/view/330136/420946

lunes, 27 de noviembre de 2017

“Enseñanza de la Geología, desde el pregrado hasta el posgrado”

Pre Documento elaborado para la mesa redonda del 11-08-2017 en el XX CGA - Tucumán

PROLOGO
Los organizadores del XX Congreso Geológico Argentino, consideraron acertadamente a la Enseñanza de la Geología dentro de los cuatro ejes fundamentales para desarrollar durante el congreso, en razón de su importancia para el desarrollo del país y sus habitantes.
Por tal motivo, se constituyó un equipo de docentes- investigadores para organizar una Mesa Redonda a fin de debatir y elaborar el presente pre-documento que refleja un diagnóstico y propuestas sobre esta importante temática, conforme a la visión de los especialistas y a las consultas e informaciones que se obtendrán a través de diferentes medios.
  Parece apropiada y pertinente la decisión de señalar a la enseñanza de la Geología como un eje estratégico para el desarrollo del país y es una buena oportunidad para hacerlo. Efectivamente, todo proceso educativo requiere de revisiones periódicas con el objeto de evaluar los avances de planes previos, proceder a la reformulación de estrategias de enseñanza y la actualización de contenidos, adecuación de los objetivos a las necesidades cambiantes de la sociedad, entre otras finalidades.
  En consecuencia, el escenario del XX CGA resulta propicio para realizar un balance y debatir acerca del diagnóstico y propuestas para encauzar políticas de adecuación y anticipación a los nuevos desafíos del siglo XXI. En efecto, se percibe un incremento en las interpelaciones de la sociedad hacia los científicos, tanto respecto del cambio climático a escala global como a los problemas ambientales en escala regional y local, derivados de manejos inadecuados de los recursos naturales.
  El presente documento, se refiere al amplio campo de la “Enseñanza de la Geología, desde el pregrado hasta el posgrado” para lo cual se ha propuesto una organización en tres niveles educativos, a saber:
  Nivel de pregrado, referido a la formación básica de los ciudadanos e incluye la educación primaria y secundaria. Su desarrollo estuvo a cargo del Dr. Héctor L. Lacreu (UNSL) quien participó activamente en las reformas curriculares nacionales y en algunas provinciales, desde 1995 en adelante.
  El nivel de grado, está reflejado principalmente en las Licenciaturas en Geología y equivalentes, que se ofrecen en las Universidades Públicas. Este importante tema fue desarrollado por el Dr. Carlos E. Gardini (UNSL) que preside la Asociación de Facultades de Geología y ha tenido y tiene un rol destacado en el proceso de elaboración y seguimiento de los estándares de la CONEAU para las carreras de Geología.
  En el nivel de grado la atención se orienta al análisis de los profesorados de Geociencias y sobre todo a las materias geológicas en los profesorados de Geociencias, Biología, Física, Química y de Enseñanza Primaria. Este ámbito, en el que existen diversas instancias de enseñanza de contenidos geológicos, fue elaborado por la Dra. Leonor Bonan (UBA) quien participa activamente en cursos de capacitación docente y es miembro del Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias (CEFIEC).
  El nivel de posgrado, se desarrolla a través de las especializaciones, maestrías y doctorados, aunque también se reconocen otras modalidades como diplomaturas, trayectos de formación de posgrados, etc. Por otra parte, se reconocen la existencia de ofertas de formación de posgrado profesionalistas y otras netamente académicas. Esta diversidad y su proyección futura son analizados por el Dr. Silvio Casadío (UNRN) y el Dr. Luis Stinco (UBA) el quienes poseen amplia experiencia tanto en la formulación de proyectos de posgrado como participación activa en su dictado.
  Por otra parte, este documento incorpora una síntesis de los aportes recibidos a través de quienes han contribuido con los trabajos presentados en la Sesión Técnica y Simposio de este XX CGA. Además, se incluyen los resultados de una encuesta presencial con respuestas simultáneas que se realizará entre los asistentes a la Mesa Redonda en la que se presentará este documento. 

sábado, 19 de diciembre de 2015

BITACORA

La Enseñanza de la  Geología en el Secundario

En diciembre,  comencé una nueva etapa de mi vida como profe jubilado. 

Desde otros  lugares y con otros ritmos, espero seguir contribuyendo con la  divulgación de la geología y el mejoramiento de su enseñanza. De vez en cuando podrán encontrar alguna novedad en este mismo blog y en los siguientes enlaces:  

CeRGeo:  
Centro de Recursos Geolodácticos, Proyecto COPLA (Conociendo el Planeta -1996)

CEP-AFAG: 
Comisión de Enseñanza Universitaria  la Asociación de Facultades de Geología

Canal de youtube: 
Publicación de charlas, conferencias y clases



ENTREVISTAS:

+ 2014  Desnaturalización y Distorsión en la Enseñanza de las Ciencias Naturales     (Miradas al Sur ) Acceso directo

+2015 La Geología en la educación primaria y secundaria   Acceso directo 

https://ibigeo.conicet.gov.ar/wp-content/uploads/sites/27/2015/10/TBGNoa14_baja.pdf

http://media.wix.com/ugd/6855eb_e97cefa52c6442c2b3939e5c070b1686.pdf 


jueves, 24 de septiembre de 2015

Desnaturalización y Distorsión en la Enseñanza de las Ciencias Naturales

Miradas al Sur, 2014, edición 335 p.16   Acceso directo
 Hector L. Lacreu
 El título de este artículo intenta ilustrar acerca de una situación que acontece en la educación argentina, debido a dos razones principales. La primera se refiere a la enseñanza fragmentada y   desarticulada de las materias tradicionales de las Ciencias Naturales: Biología Física y Química y la segunda es la escasez y/o ausencia de contenidos de Geología en los diseños curriculares, especialmente en la educación secundaria.
Decimos desnaturalización, porque los aprendizajes de las Ciencias Naturales rara vez salen del aula y/o los laboratorios, para el empleo del conocimiento en la resolución y/o comprensión de problemas en los entornos naturales propiamente dichos. Conocemos las dificultades para realizar salidas fuera de las escuelas, colegios e institutos, pero el sistema educativo, especialmente los docentes y las autoridades escolares, tienen la responsabilidad de hallar soluciones para que estos aprendizajes se alcancen de un modo contextualizado y ayuden a la formación de los ciudadanos para una mejor comprensión de los fenómenos naturales.
En cualquier entorno escolar habrá jardines, obras en construcción y los materiales que en ellas se utilizan. Del mismo modo habrá alguna exposición del suelo y subsuelo donde será posible utilizar los saberes biológicos, físicos, químicos y geológicos para comprender las interacciones entre el suelo, el aire, el agua y la vida. De este modo se puede intentar utilizar dichos conocimientos para analizar los problemas vinculados a la seguridad de las fundaciones, los riesgos de explotación/producción de materias primas para la industria en general y la construcción en particular.
La ausencia y/o escasez de contenidos en la enseñanza de Geología en el espacio curricular de las Ciencias Naturales promueve una enseñanza distorsionada, dogmática e incompleta de dicho campo disciplinar e impide aprehender conocimientos fundamentales sobre los procesos geológicos generadores de riesgos y recursos naturales que inciden en los EIA (Estudios de Impacto Ambiental) y condicionan la calidad de vida de la sociedad.
 En efecto, además de los aspectos socio – culturales, la sociedad habita en ambientes que están configurados por la mayor o menor disponibilidad de recursos tales como el territorio con un relieve típico, el agua en calidad y abundancia necesaria, el suelo con una determinada fertilidad y capacidad portante. El ambiente también está condicionado por las características climáticas (lluvias, viento y calor), y el acceso a recursos mineros naturales (arenas, piedras, lajas, etc.) o transformados (hierro, aluminio, cobre, yeso, cemento, vidrio, etc).
Por otra parte, las comunidades que ocupan cierta porción de un territorio, necesariamente interactúan con procesos geológicos que pueden constituirse en amenazas y representar diferentes clases de riesgos para la sociedad. En este sentido, basta recordar los riesgos sísmicos, volcánicos (cenizas o lavas), y también los riesgos por derrumbes, colapso de suelos o inundaciones. Algunos riesgos son de carácter local pero otros como las cenizas volcánicas, pueden tener alcance regional y hasta global. En este sentido vale la pena recordar que en los últimos años hubo cenizas volcánicas que desde la Patagonia llegaron a Buenos Aires y dificultaron el tránsito aéreo.
Los ciudadanos, en general, son capaces de enunciar tanto los recursos como los riesgos naturales que influyen en su vida cotidiana. Además, son conscientes que el aprovisionamiento y manejo de los primeros y las medidas de seguridad para la protección de los segundos requiere de la intervención humana. Sin embargo, el analfabetismo geocientífico dificulta la comprensión y explicación científica elemental de las razones por las cuales ocurren los impactos ambientales (positivos y negativos) ocasionados tanto por la modificación del territorio, como por la interferencia con los procesos naturales (biológicos, geológicos, físicos y químicos) de una localidad.
Dicho analfabetismo atenta contra la formación ciudadana ya que se ocultan los conocimientos geocientíficos básicos que necesita todo ciudadano para opinar y actuar con fundamento en defensa del medio ambiente y de su calidad de vida. Un ciudadano socialmente responsable, debería poder actuar fundadamente si sospecha que una intervención humana, en cualquier territorio, puede provocar un impacto negativo. Dificultar dicho empoderamiento, va en sentido contrario a las actuales políticas de estado y a favor de la expoliación de los recursos naturales.
Cabe recordar que los problemas ambientales que con mayor frecuencia aparecen en los titulares están relacionados con malas prácticas en el manejo de los recursos (aguas, suelos, rocas, minerales) y con imprevisiones o improvisaciones respecto de los riesgos (derrumbes, inundaciones, vulcanismo, terremotos, etc.). La corrección (mitigación, eliminación) de esas malas prácticas además de buena legislación, además de funcionarios y empresarios probos, requiere de la participación de los ciudadanos, que son los más vulnerables y los primeros afectados por los impactos ambientales negativos.
Las razones y expectativas expresadas en relación con una adecuada enseñanza de las Ciencias Naturales, no es sólo una expresión de deseo del autor. Son propósitos enunciados por el Consejo Federal de Educación (CFE) lo que implica un acuerdo entre todos los ministros de educación de las provincias y el de la nación.
Así, en la Res CFE 84-09 (apartado 87d) entre otras cosas se señala que todos los estudiantes Educación Secundaria Obligatoria “….. accederán a una formación que: … d) incluya los saberes de diversas Ciencias Naturales en ambos ciclos, de modo que los estudiantes de cualquier oferta del nivel se encuentren preparados para 1: interactuar con los fenómenos naturales y 2: profundizar en la construcción de los modelos explicativos básicos de las ciencias; para 3: comprender el mundo natural y su funcionamiento y para 4: tender puentes entre los saberes cotidianos y los científicos, a partir de propuestas de enseñanza que recuperen sus propias preguntas, inquietudes y explicaciones. Para ello será necesario considerar los aportes específicos de la Física, la Química y la Biología   (los números en negrita  y subrayado son del autor).  (ver: http://www.me.gov.ar/consejo/resoluciones/res09/84-09-anexo01.pdf)
En dicho texto, por un lado, se enuncian sólo tres disciplinas de las Ciencias Naturales y se ha omitido la Geología. En consecuencia, los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios) propuestos para la Formación General de todas las orientaciones en la nueva Educación Secundaria Obligatoria, por omisión de la Geología, promueve una enseñanza distorsionada de las Ciencias Naturales. Además, se dificulta la posibilidad de propiciar un acercamiento al entorno natural y, por ende, favorecer la articulación de las cuatro disciplinas que permitirán una adecuada comprensión de los fenómenos naturales. Por otro lado, dicho texto es una falacia, porque propone que “los estudiantes de cualquier oferta del nivel se encuentren preparados para…” lo enunciado en: 1, 2, 3 y 4, sin percibir que ello no será posible, de un modo adecuado, sin la enseñanza de la Geología.
Finalmente, deseo compartir el deseo para que el Ministerio de Educación de la Nación y los diferentes organismos vinculados con el ejercicio de la Geología y la enseñanza de las Ciencias Naturales, se involucren en la corrección de dicha omisión. En este sentido, apelo a la consideración de los NAP geológicos elaborado desde la AFAG (Asociación de Facultades de Geología), para su incorporación en la Educación Secundaria Obligatoria a fin de que las expresiones de la Res CFE 84-09 se conviertan en realidad.  Sin estas medidas difícilmente se logrará una adecuada formación de sujetos políticos capaces de sostener un pensamiento crítico y desarrollar acciones constructivas en defensa de un desarrollo sustentable.