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sábado, 12 de octubre de 2019

VIDEO 4: GEOLOGÍA Y GEOCIENCIAS. CONFLICTOS EPISTEMOLÓGICOS

Profesores construyendo una historia geológica mediante  recursos 
geolodácticos que permiten "llevar" el campo al aula
   La actual formación de profesores en el campo de la geología resulta un tanto aburrida y dificulta  la motivación en la enseñanza y el aprendizaje, tanto para ellos como para sus alumnos.   Propongo la hipótesis de que esos problemas, en gran medida, se deben a un enfoque didáctico equivocado, derivado de una confusión epistemológica sobre los campos de estudio de Geociencias, Geología y Geografía. 

Los tres campos, comparten la raíz “GEO”, pero tienen diferentes significados, que a veces se mimetizan y aparecen ambigüedades. Por ello se hace necesario definir la identidad de cada uno y un primer paso es ponerle nombre a lo nuevo.

Profesores construyendo la historia  geológica de un afloramiento 
   Por eso sostengo la necesidad de nombrar a la GEOLODACTICA, como un nuevo campo para la investigación y producción sobre la Transposición Didáctica de la Geología, los dispositivos y escenarios didácticos y también en la Formación RRHH, del mismo modo que se trabaja en otros campos científicos. Este campo requiere tanto de geólogos especializados en educación como de pedagogos especializados en una geología básica.


Mímica del efecto de las placas  en el interior del continente
   El gran desafío de este campo es la recuperación de las raíces históricas de la Geología y los trabajos de campo reales y/o virtuales para así contextualizar los contenidos en el paisaje natal y también con problemas políticos y éticos relacionados con el medio ambiente.
Muchas gracias!!, espero sus comentarios. 




Para saber mas:      Programa del curso     Canal Youtube   


Profundización:  

viernes, 4 de octubre de 2019

VIDEO 3: LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA

Presencia de un  bello meandro en el Río San Luis  ¿1986?   
Un ejemplo de  dinámica  fluvial  accesible a todos los 
estudiantes y ciudadanos
La mayoría de las personas tiene dificultades para leer los mensajes que están las rocas y no logran disfrutar de las historias de los paisajes geológicos. De igual modo, se suele aceptar dogmáticamente que el paisaje es estático, que el hallazgo riquezas mineras son una casualidad y que la amenazas naturales son impredecibles,….. como si fueran  caprichos de la naturaleza.
 
 Esta descripción, ejemplifica un alto grado de ANALFABETISMO GEOLÓGICO que no ayuda a la vida en sociedad y que es necesario erradicar…. mediante algunas reformas en el sistema educativo.  Propongo que tanto en la Educación primaria y secundaria  como en los profesorados de Ciencias Naturales,  se deben incorporar algunos contenidos geológicos, pero sobre todo….  renovar la enseñanza de los mismos para no aburrir a los estudiantes. También, es necesario desarrollar didácticas que recuperen las raíces históricas de la geología y que los contenidos geológicos adquieran sentido tanto para su enseñanza como el aprendizaje. 
Eliminación del meandro preexistente  ¿1996?
Intervención humana absurda: se  "borró" el meandro, para
rectificar el  valle del río San Luis. Destrucción de un excelente 
recurso para la enseñanza de la dinámica fluvial

Por ejemplo, algunos problemas científicos tendrán sentido si se los relaciona con la investigación de la historia del paisaje geológico donde viven los alumnos.
Otros problemas tendrán sentido político si se los orienta a comprender las razones geológicas de la distribución de los Recursos y Amenazas Naturales y de su  relación con los conflictos de intereses involucrados en el manejo de estos aspectos.

De este modo, considero que la Alfabetización Geológica ayuda a tener una visión crítica sobre el uso del territorio y contribuye al  Desarrollo Sostenible.

Muchas gracias, espero sus comentarios.  

Introducción:  LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA (2:24)
Desarrollo:  LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA   (14:11)


Para saber mas:      Programa  del curso     Canal Youtube    

Profundización:         + Raíces políticas del Analfabetismo geológico
                                               + Desafíos de la Alfabetización Geológica

domingo, 9 de junio de 2019

CARTA ABIERTA 1 “LOS GEOLOGOS Y LA EDUCACIÓN”


CARTA ABIERTA 1   

LOS GEÓLOGOS Y LA EDUCACIÓN   

El 9 de junio es el DÍA DEL GEÓLOGO, en el que se conmemora el aniversario de la creación del Centro Argentino de Geólogos (1947), que tenía como objetivos “el mejoramiento y prestigio de la profesión geológica; fomentar la unión y solidaridad entre los colegas; velar para que la más rigurosa ética rija la práctica profesional; y promover el progreso y mejor conocimiento de esta disciplina”.

Más adelante, en 1963 se logró la promulgación del Decreto Ley 8926/63 que dio origen al Consejo Superior Profesional de Geología, destinado a regular el ejercicio de la actividad profesional.
Hoy se cumplen 72 años de aquel momento fundacional, y creo que es una buena oportunidad para afirmar que hubo importantes logros en todos los objetivos propuestos, pero también que es necesario no dormirse en los laureles, actualizar dichos objetivos en función de los cambios culturales, económicos y políticos, y caracterizar los desafíos que se prevén para este milenio.

La idea que quiero compartir, se refiere a la necesidad de reflexionar sobre que significa ser Geólogo en el siglo XXI, que rasgos debería tener nuestra responsabilidad científica, social y política en relación con la sociedad y de qué manera articulamos con ella.

Hay numerosas líneas de reflexión posibles y necesarias, pero me interesa plantear dos aspectos del plano educativo. Uno de ellos, se refiere a la formación de los futuros geólogos y la capacitación de los que están en actividad.  El otro, se refiere al desafío de intervenir de modo riguroso y eficiente en el mejoramiento de la alfabetización geológica de los ciudadanos.

LA FORMACIÓN DE LOS GEÓLOGOS
En relación con el primer aspecto, cabe señalar que en estos momentos comienza una revisión nacional de los estándares para la formación de los geólogos. http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/320000-324999/321926/norma.htm
Entonces, parece oportuno discutir si existe voluntad para una renovación en los paradigmas de la formación profesional, mediante la incorporación de una formación humanística que incluya, metodología, epistemología, historia de la geología, geoética, etc. Estos contenidos, actualmente están ausentes o son insuficientes y resultan imprescindibles para contribuir a la formación ciudadana de los geólogos e incrementar su compromiso con el Medio Ambiente y el Desarrollo Sustentable.  
La formación de los geólogos está orientada tanto a la preparación de profesionales cuyos campos de acción varían desde las investigaciones científico-académica hasta las investigaciones para resolver problemas prácticos. Algunos de los problemas se relacionan con la construcción de conocimiento en áreas de vacancia, otros con la búsqueda, extracción o manejo de recursos no renovables y  también con problemas vinculados con la prevención de riesgos geológicos. 
Quiero señalar que, en todos los casos, las acciones de los profesionales de la geología tienen raíces políticas y económicas y además, tienen consecuencias socio - ambientales porque involucran algún grado de intervención en la naturaleza.  Esas intervenciones pueden variar desde la simple extracción de muestras, hasta grandes labores mineras, perforaciones petroleras, construcción de caminos, presas hídricas, etc.  Muchas de estas obras no sólo alteran los rasgos bucólicos del paisaje, sino que pueden modificar algunos procesos geológicos, hídricos y atmosféricos locales y/o regionales. 
En relación con estos pocos ejemplos genéricos, existen innumerables casos de problemas ambientales derivados de procesos de contaminación, rotura de embalses, derrumbes e inundaciones.  Es habitual que esos problemas sean caracterizados como accidentes, pero en la mayoría de los casos se trata de lo que Zygmunt Bauman denominó “daños colaterales”. Estos daños, frecuentemente son directamente proporcionales a los “ahorros” realizados en las inversiones de seguridad, para garantizar la máxima rentabilidad de los negocios.
Sin entrar en mayores detalles, podemos reconocer que los geólogos son partícipes necesarios para la prevención de accidentes que ocasionan problemas ambientales y la sociedad espera que ellos actúen en ese sentido. Sin embargo, ello no siempre ocurre porque previamente deben resolver  un dilema geoético entre la responsabilidad política y social de proteger el bien común o la ética de su convicción, que quizás privilegie sus conveniencias individuales. 
La formación de profesionales críticos requiere de un entrenamiento reflexivo y contenidos humanísticos que aportan herramientas para resolver dilemas existenciales cada vez más frecuentes. En efecto, la creciente complejidad y frecuencia de los problemas ambientales y sus raíces políticas, requieren mucho más que capacidades científico técnicas de los profesionales. (ver: https://www.academia.edu/35326676/)

LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA DE LOS CIUDADANOS.
En relación con el segundo aspecto, también considero oportuno proponer algunas reflexiones ya que el analfabetismo geológico de gran parte de la sociedad hace difícil la adopción de conductas ambientalmente saludables e impide una adecuada participación de los ciudadanos en las Audiencias Públicas convocadas para que opinen sobre Estudios de Impacto Ambiental.
También impide que valoren y se apropien del patrimonio geológico cultural del Paisaje Natal, porque ignoran que ese paisaje tiene una historia que puede ser construida por ellos mismos, permitiéndoles reconocer una parte de su identidad. Además, la historia geológica del lugar natal, les permitirá comprender las razones de la disponibilidad o carencia de recursos naturales, así como de los eventuales riesgos geológicos que los amenazan y de los cuales deberían prevenirse y/o protegerse.
El desafío de la alfabetización geológica es complejo y no se resuelve sólo con la incorporación de contenidos y materias geológicas en los planes de estudios primarios y secundarios.  De hecho, durante la primera mitad del siglo XX esos contenidos estuvieron en los planes de estudios pero, a partir de 1960 lentamente fueron desapareciendo. Por otra parte, en la reforma curricular de 1996 hubo una importante incorporación de CBC (Contenidos Básicos Comunes) de Geología en el espacio curricular de las Ciencias Naturales.
En efecto, se incorporó el denominado Bloque 4: “La tierra y sus cambios”, pero la inadecuada implementación junto con la escasa formación docente y la incomprensión de la comunidad geológica impidieron que esa incorporación se consolidara. Consecuentemente, diez años después con la reforma de 2006 y la definición de los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios), los contenidos geológicos se fueron diluyendo. Ello ocurrió especialmente en la educación secundaria no orientada y sólo pudo preservarse parcialmente en las orientaciones de ciencias naturales y medio ambiente.
Así, los escasos contenidos geológicos que permanecen en la educación primaria y secundaria son enseñados de una manera aburrida debido a su descontextualización y a que las didácticas se han mimetizado en unos casos con las ciencias experimentales y en otros con las ciencias sociales.  En cualquier caso, se está omitiendo el desarrollo de una didáctica específica que rescate la raíz histórica de la Geología para que los aprendizajes adquieran un sentido del que ahora carecen.
En mi opinión, los geólogos somos parte del problema del analfabetismo geológico cuando deberíamos haber sido parte de la solución.  El principal problema es que las autoridades ministeriales y los docentes primarios y secundarios necesitan del aporte teórico y práctico de  una disciplina que he denominado Geolodáctica <https://www.academia.edu/37130595/>, que representa la Geología aplicada a la educación y que la comunidad geológica aún no supo desarrollar ni está convencida que deba estimular su desarrollo.
Mediante la presente, intento convencer a mis colegas de la comunidad geológica que es imperioso alentar y defender la construcción del campo disciplinar de la Geolodáctica y también quiero señalar que se requiere de la responsabilidad y la decisión política de las autoridades universitarias. Todos ellos deberían tomar conciencia que sin la Geología la enseñanza de las Ciencias Naturales está distorsionada
Por el momento, considero que sólo en el ámbito universitario sería posible crear un proyecto de investigación educativa interdisciplinar para invitar a jóvenes profesionales de la geología y/o de la educación para que orienten su desarrollo profesional en la Geolodáctica,  a través de becas de investigación y carreras de posgrado.  El campo de la investigación y de las experiencias será el de la capacitación de los profesores en actividad y el asesoramiento a instituciones educativas y gobiernos provinciales. Los problemas a investigar, estarán referidos a la Transposición Didáctica de la Geología, los diseños curriculares, el desarrollo de unidades didácticas contextualizadas, etc. y sus resultados podrán ser comunicados y publicados en congresos educativos y revistas de la especialidad existentes en   varios países.
Para valorar esta propuesta realizada, se debería tener en cuenta que dentro de las Ciencias Naturales, tanto en la educación secundaria como en la Formación Docente, las disciplinas más consolidadas son Biología, Física y Química y que los docentes y los formadores de formadores son científicos y profesores especializados en educación que investigan y reflexionan sobre sus propias prácticas.  Es un modelo de trabajo profesional que dio resultado y permitió consolidar sus respectivos campos disciplinares.
Finalmente, deseo agregar que lo expuesto constituye un diagnóstico incompleto de la problemática educativa y que muchas de las afirmaciones  constituyen hipótesis de trabajo.
El principal motivo de esta carta abierta es compartir algunas inquietudes educativas y “provocar” reflexiones que nos ayuden a transitar el siglo XXI con responsabilidad social y política.

¡Feliz día de las geólogas y los geólogos!

Afectuosamente

Hector Luis Lacreu
lacreu@gmail.com
San Luis, 09-06-2019

viernes, 3 de agosto de 2018

HISTORIA GEOLÓGICA DEL PAISAJE (2007)

Recuperado y subido al Blog para consulta.

RESUMEN: Cada paisaje posee una historia geológica que puede explicar los orígenes y la secuencia de las diferentes geoformas que lo configuran. Dicha historia se construye a partir de los rasgos geológicos (morfológicos, estructurales y/o composicionales) presentes en el relieve, y su conocimiento permite reconocer los cambios acaecidos hasta el presente y así predecir su evolución natural. Dichos cambios representan un concepto «clave», de tipo contra-intuitivo, que debe ser enseñado a los futuros ciudadanos y ciudadanas para que puedan valorar (positiva o negativamente) las consecuencias de las intervenciones humanas que modifican el relieve de un paisaje.

ver Articulo Completo

jueves, 24 de septiembre de 2015

Desnaturalización y Distorsión en la Enseñanza de las Ciencias Naturales

Miradas al Sur, 2014, edición 335 p.16   Acceso directo
 Hector L. Lacreu
 El título de este artículo intenta ilustrar acerca de una situación que acontece en la educación argentina, debido a dos razones principales. La primera se refiere a la enseñanza fragmentada y   desarticulada de las materias tradicionales de las Ciencias Naturales: Biología Física y Química y la segunda es la escasez y/o ausencia de contenidos de Geología en los diseños curriculares, especialmente en la educación secundaria.
Decimos desnaturalización, porque los aprendizajes de las Ciencias Naturales rara vez salen del aula y/o los laboratorios, para el empleo del conocimiento en la resolución y/o comprensión de problemas en los entornos naturales propiamente dichos. Conocemos las dificultades para realizar salidas fuera de las escuelas, colegios e institutos, pero el sistema educativo, especialmente los docentes y las autoridades escolares, tienen la responsabilidad de hallar soluciones para que estos aprendizajes se alcancen de un modo contextualizado y ayuden a la formación de los ciudadanos para una mejor comprensión de los fenómenos naturales.
En cualquier entorno escolar habrá jardines, obras en construcción y los materiales que en ellas se utilizan. Del mismo modo habrá alguna exposición del suelo y subsuelo donde será posible utilizar los saberes biológicos, físicos, químicos y geológicos para comprender las interacciones entre el suelo, el aire, el agua y la vida. De este modo se puede intentar utilizar dichos conocimientos para analizar los problemas vinculados a la seguridad de las fundaciones, los riesgos de explotación/producción de materias primas para la industria en general y la construcción en particular.
La ausencia y/o escasez de contenidos en la enseñanza de Geología en el espacio curricular de las Ciencias Naturales promueve una enseñanza distorsionada, dogmática e incompleta de dicho campo disciplinar e impide aprehender conocimientos fundamentales sobre los procesos geológicos generadores de riesgos y recursos naturales que inciden en los EIA (Estudios de Impacto Ambiental) y condicionan la calidad de vida de la sociedad.
 En efecto, además de los aspectos socio – culturales, la sociedad habita en ambientes que están configurados por la mayor o menor disponibilidad de recursos tales como el territorio con un relieve típico, el agua en calidad y abundancia necesaria, el suelo con una determinada fertilidad y capacidad portante. El ambiente también está condicionado por las características climáticas (lluvias, viento y calor), y el acceso a recursos mineros naturales (arenas, piedras, lajas, etc.) o transformados (hierro, aluminio, cobre, yeso, cemento, vidrio, etc).
Por otra parte, las comunidades que ocupan cierta porción de un territorio, necesariamente interactúan con procesos geológicos que pueden constituirse en amenazas y representar diferentes clases de riesgos para la sociedad. En este sentido, basta recordar los riesgos sísmicos, volcánicos (cenizas o lavas), y también los riesgos por derrumbes, colapso de suelos o inundaciones. Algunos riesgos son de carácter local pero otros como las cenizas volcánicas, pueden tener alcance regional y hasta global. En este sentido vale la pena recordar que en los últimos años hubo cenizas volcánicas que desde la Patagonia llegaron a Buenos Aires y dificultaron el tránsito aéreo.
Los ciudadanos, en general, son capaces de enunciar tanto los recursos como los riesgos naturales que influyen en su vida cotidiana. Además, son conscientes que el aprovisionamiento y manejo de los primeros y las medidas de seguridad para la protección de los segundos requiere de la intervención humana. Sin embargo, el analfabetismo geocientífico dificulta la comprensión y explicación científica elemental de las razones por las cuales ocurren los impactos ambientales (positivos y negativos) ocasionados tanto por la modificación del territorio, como por la interferencia con los procesos naturales (biológicos, geológicos, físicos y químicos) de una localidad.
Dicho analfabetismo atenta contra la formación ciudadana ya que se ocultan los conocimientos geocientíficos básicos que necesita todo ciudadano para opinar y actuar con fundamento en defensa del medio ambiente y de su calidad de vida. Un ciudadano socialmente responsable, debería poder actuar fundadamente si sospecha que una intervención humana, en cualquier territorio, puede provocar un impacto negativo. Dificultar dicho empoderamiento, va en sentido contrario a las actuales políticas de estado y a favor de la expoliación de los recursos naturales.
Cabe recordar que los problemas ambientales que con mayor frecuencia aparecen en los titulares están relacionados con malas prácticas en el manejo de los recursos (aguas, suelos, rocas, minerales) y con imprevisiones o improvisaciones respecto de los riesgos (derrumbes, inundaciones, vulcanismo, terremotos, etc.). La corrección (mitigación, eliminación) de esas malas prácticas además de buena legislación, además de funcionarios y empresarios probos, requiere de la participación de los ciudadanos, que son los más vulnerables y los primeros afectados por los impactos ambientales negativos.
Las razones y expectativas expresadas en relación con una adecuada enseñanza de las Ciencias Naturales, no es sólo una expresión de deseo del autor. Son propósitos enunciados por el Consejo Federal de Educación (CFE) lo que implica un acuerdo entre todos los ministros de educación de las provincias y el de la nación.
Así, en la Res CFE 84-09 (apartado 87d) entre otras cosas se señala que todos los estudiantes Educación Secundaria Obligatoria “….. accederán a una formación que: … d) incluya los saberes de diversas Ciencias Naturales en ambos ciclos, de modo que los estudiantes de cualquier oferta del nivel se encuentren preparados para 1: interactuar con los fenómenos naturales y 2: profundizar en la construcción de los modelos explicativos básicos de las ciencias; para 3: comprender el mundo natural y su funcionamiento y para 4: tender puentes entre los saberes cotidianos y los científicos, a partir de propuestas de enseñanza que recuperen sus propias preguntas, inquietudes y explicaciones. Para ello será necesario considerar los aportes específicos de la Física, la Química y la Biología”   (los números en negrita  y subrayado son del autor).  (ver: http://www.me.gov.ar/consejo/resoluciones/res09/84-09-anexo01.pdf)
En dicho texto, por un lado, se enuncian sólo tres disciplinas de las Ciencias Naturales y se ha omitido la Geología. En consecuencia, los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios) propuestos para la Formación General de todas las orientaciones en la nueva Educación Secundaria Obligatoria, por omisión de la Geología, promueve una enseñanza distorsionada de las Ciencias Naturales. Además, se dificulta la posibilidad de propiciar un acercamiento al entorno natural y, por ende, favorecer la articulación de las cuatro disciplinas que permitirán una adecuada comprensión de los fenómenos naturales. Por otro lado, dicho texto es una falacia, porque propone que “los estudiantes de cualquier oferta del nivel se encuentren preparados para…” lo enunciado en: 1, 2, 3 y 4, sin percibir que ello no será posible, de un modo adecuado, sin la enseñanza de la Geología.
Finalmente, deseo compartir el deseo para que el Ministerio de Educación de la Nación y los diferentes organismos vinculados con el ejercicio de la Geología y la enseñanza de las Ciencias Naturales, se involucren en la corrección de dicha omisión. En este sentido, apelo a la consideración de los NAP geológicos elaborado desde la AFAG (Asociación de Facultades de Geología), para su incorporación en la Educación Secundaria Obligatoria a fin de que las expresiones de la Res CFE 84-09 se conviertan en realidad.  Sin estas medidas difícilmente se logrará una adecuada formación de sujetos políticos capaces de sostener un pensamiento crítico y desarrollar acciones constructivas en defensa de un desarrollo sustentable.