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domingo, 13 de septiembre de 2020

LA DISTOPÍA DEL ANALFABETISMO GEOLÓGICO

 Resumen de la ponencia realizada en la Mesa Redonda:  “La enseñanza de las ciencias naturales, su impacto en las practicas docentes”., durante el V Congreso latinoamericano de humanidades, ciencias sociales y naturales (4-5/08/20 San Luis)    

LA DISTOPÍA DEL ANALFABETISMO GEOLÓGICO

Héctor Luis Lacreu   Ver PDF

La distopía del analfabetismo geológico, es una metáfora útil para describir un futuro indeseable en el que persisten y se incrementan los problemas ambientales, resultantes del modelo de desarrollo insustentable que la sociedad ha establecido con la naturaleza.

Los llamados “daños colaterales”, derivan de la mala praxis asociada al aprovechamiento de los procesos y/o materiales geológicos utilizados para el desarrollo de la humanidad. Nos referimos a la expoliación de los paisajes, del agua superficial y subterránea, del suelo, de las rocas y los minerales, como así también a cierta negligencia en las políticas de control y protección social de amenazas naturales tales como inundaciones, derrumbes, volcanismo y terremotos. 

Las problemáticas ambientales son fundamentalmente de naturaleza política, entonces no se resolverán sólo con la alfabetización geológica, pero tampoco sin ella. En ese sentido y a modo de hipótesis, se considera que los actores políticos, económicos, universitarios y la sociedad en general, carecen de los mínimos saberes para comprender las razones geológicas de la actual distribución de los recursos no renovables y de las amenazas naturales. Dichos actores, con el asesoramiento de profesionales especializados, han participado de las decisiones políticas y económicas que, por acción u omisión, promovieron los problemas que hoy sufre la humanidad. Ello ocurrió bajo el supuesto de aportar a un Desarrollo Sustentable que no fue tal.

La idea de que “las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras”, incluida en el art. 41 de la Constitución Nacional Argentina debe ser revisada. En efecto, ese concepto es tan seductor como impreciso y ello se percibe al preguntarnos: ¿satisfacer las necesidades presentes…, pero de quién/es? y también: ¿cómo saber cuáles serán las necesidades de las futuras generaciones? En este aspecto, preferimos definir al Desarrollo Sustentable (DS) como aquel que asegura en forma simultánea: Crecimiento Económico (CE), Equidad Social (ES) y Equilibrio Ecológico(EE). Así, la ecuación DS= CE + ES + EE permite evaluar los supuestos “proyectos sustentables”, preguntándonos si las futuras generaciones además de CE recibirán un planeta con el debido cuidado de la ES y del EE.  Cabe acotar que el adjetivo “sustentable”, sufrió un perverso deslizamiento semántico y habitualmente se emplea para referirse al CE o la rentabilidad de un emprendimiento, lo cual representa una estafa pública. En efecto, la ONU introduce ese adjetivo en 1987 a través del Informe Brundtland, precisamente para señalar que el mero CE no representa el desarrollo de los pueblos.

En el año 2020, ninguna actividad de la Tierra ha quedado exenta de la influencia del COVID-19, originada en una zoonosis derivada en parte de la expoliación de los recursos naturales. Además, si se considera en forma conjunta la pandemia mundial con el calentamiento global, se puede interpretar que diferentes sectores de la humanidad han promovido, tolerado o se han visto sometidos por modelos de desarrollo insustentables que, de no mediar cambios, evolucionará hacia un planeta distópico.

Esta sentencia, lejos de ser una profecía, se fundamenta en la historia del planeta. Las rocas conservan el registro que nos muestra la ocurrencia de drásticos cambios climáticos que desertificaron regiones selváticas, desecaron mares, provocaron extinciones masivas de vida y produjeron grandes y persistentes inundaciones marinas como evidencia el subsuelo de la provincia de la región pampeana argentina.

 Considerando lo expuesto, no deberíamos sorprendernos que la actual fusión de los hielos provoque el ascenso del nivel de los mares y las consecuentes inundaciones costeras.  Se calcula que hacia 2100, habrá que relocalizar unos 1.000 millones de personas en la Tierra. Esta cifra se incrementará con la desconcentración de las mega-urbes, con la finalidad de evitar el hacinamiento y la vulnerabilidad a los contagios sanitarios, tal como ocurre en estos días.

Dicha hipotética relocalización, involucrará la construcción de ciudades en territorios deshabitados y las obvias demandas de aprovisionamiento de recursos naturales y servicios. Este proceso se realizará bajo los designios del libre mercado, a menos que se promueva una metanoia social y se encomiende la planificación al Estado. De este modo, se podrá asegurar una planificación razonable, con control social y dentro de un modelo de desarrollo sustentable.

En el marco de esta hipótesis, el analfabetismo geológico interpela a los enfoques de las practicas docentes ya que, de continuar con las mismas prácticas, será difícil el ejercicio de un control ciudadano que garantice una adecuada ocupación de los nuevos territorios. Así, la alfabetización geológica podrá contribuir a un utópico mundo sustentable, siempre que se oriente hacia una finalidad histórico-interpretativa, para comprender el origen del paisaje geológico natal y promover la responsabilidad social y política para su conservación.  

Desde este punto de vista, para que la Alfabetización Geológica (AG) pueda incidir en la cultura de la sociedad, debe ser incorporada en los planes de estudios de todos los niveles educativos.  A tal fin,  será conveniente  considerar las siguientes tres dimensiones: la AG práctica: que permite utilizar los conocimientos geológicos en la vida diaria, con el fin de mejorar las condiciones de vida, de comprender los rasgos, recursos y riesgos naturales de nuestro entorno, etc.,  la AG ciudadana: para que todas las personas puedan intervenir socialmente en decisiones políticas con diversos criterios, incluyendo los científicos y la AG cultural: que vincula la construcción de los conocimientos científicos, con el significado de la ciencia y la tecnología y la incidencia científica en la configuración de las sociedades.

miércoles, 27 de mayo de 2020

REFLEXIONES GEOLODÁCTICAS, para la renovación de la alfabetización geológica


Durante el curso de posgrado “Historia de los Paisajes Geológicos” expuse algunas reflexiones críticas sobre la enseñanza de la Geología en Argentina y su escasa presencia curricular en el campo de las Ciencias Naturales. 

Trato de esbozar un marco teórico/práctico innovador para mejorar la alfabetización  científica de los ciudadanos y que le permita  comprender a  la naturaleza como un sistema complejo.

Los principales conceptos del marco teórico están desarrollados en 5 videos que comparto con sus enlaces y agradeceré los aportes que realicen a mi correo electrónico.


VER DOCUMENTO Y VIDEOS

Nota:  se debe bajar el pdf  para poder visualizar los iconos que abren los vídeos

domingo, 9 de junio de 2019

CARTA ABIERTA 1 “LOS GEOLOGOS Y LA EDUCACIÓN”


CARTA ABIERTA 1   

LOS GEÓLOGOS Y LA EDUCACIÓN   

El 9 de junio es el DÍA DEL GEÓLOGO, en el que se conmemora el aniversario de la creación del Centro Argentino de Geólogos (1947), que tenía como objetivos “el mejoramiento y prestigio de la profesión geológica; fomentar la unión y solidaridad entre los colegas; velar para que la más rigurosa ética rija la práctica profesional; y promover el progreso y mejor conocimiento de esta disciplina”.

Más adelante, en 1963 se logró la promulgación del Decreto Ley 8926/63 que dio origen al Consejo Superior Profesional de Geología, destinado a regular el ejercicio de la actividad profesional.
Hoy se cumplen 72 años de aquel momento fundacional, y creo que es una buena oportunidad para afirmar que hubo importantes logros en todos los objetivos propuestos, pero también que es necesario no dormirse en los laureles, actualizar dichos objetivos en función de los cambios culturales, económicos y políticos, y caracterizar los desafíos que se prevén para este milenio.

La idea que quiero compartir, se refiere a la necesidad de reflexionar sobre que significa ser Geólogo en el siglo XXI, que rasgos debería tener nuestra responsabilidad científica, social y política en relación con la sociedad y de qué manera articulamos con ella.

Hay numerosas líneas de reflexión posibles y necesarias, pero me interesa plantear dos aspectos del plano educativo. Uno de ellos, se refiere a la formación de los futuros geólogos y la capacitación de los que están en actividad.  El otro, se refiere al desafío de intervenir de modo riguroso y eficiente en el mejoramiento de la alfabetización geológica de los ciudadanos.

LA FORMACIÓN DE LOS GEÓLOGOS
En relación con el primer aspecto, cabe señalar que en estos momentos comienza una revisión nacional de los estándares para la formación de los geólogos. http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/320000-324999/321926/norma.htm
Entonces, parece oportuno discutir si existe voluntad para una renovación en los paradigmas de la formación profesional, mediante la incorporación de una formación humanística que incluya, metodología, epistemología, historia de la geología, geoética, etc. Estos contenidos, actualmente están ausentes o son insuficientes y resultan imprescindibles para contribuir a la formación ciudadana de los geólogos e incrementar su compromiso con el Medio Ambiente y el Desarrollo Sustentable.  
La formación de los geólogos está orientada tanto a la preparación de profesionales cuyos campos de acción varían desde las investigaciones científico-académica hasta las investigaciones para resolver problemas prácticos. Algunos de los problemas se relacionan con la construcción de conocimiento en áreas de vacancia, otros con la búsqueda, extracción o manejo de recursos no renovables y  también con problemas vinculados con la prevención de riesgos geológicos. 
Quiero señalar que, en todos los casos, las acciones de los profesionales de la geología tienen raíces políticas y económicas y además, tienen consecuencias socio - ambientales porque involucran algún grado de intervención en la naturaleza.  Esas intervenciones pueden variar desde la simple extracción de muestras, hasta grandes labores mineras, perforaciones petroleras, construcción de caminos, presas hídricas, etc.  Muchas de estas obras no sólo alteran los rasgos bucólicos del paisaje, sino que pueden modificar algunos procesos geológicos, hídricos y atmosféricos locales y/o regionales. 
En relación con estos pocos ejemplos genéricos, existen innumerables casos de problemas ambientales derivados de procesos de contaminación, rotura de embalses, derrumbes e inundaciones.  Es habitual que esos problemas sean caracterizados como accidentes, pero en la mayoría de los casos se trata de lo que Zygmunt Bauman denominó “daños colaterales”. Estos daños, frecuentemente son directamente proporcionales a los “ahorros” realizados en las inversiones de seguridad, para garantizar la máxima rentabilidad de los negocios.
Sin entrar en mayores detalles, podemos reconocer que los geólogos son partícipes necesarios para la prevención de accidentes que ocasionan problemas ambientales y la sociedad espera que ellos actúen en ese sentido. Sin embargo, ello no siempre ocurre porque previamente deben resolver  un dilema geoético entre la responsabilidad política y social de proteger el bien común o la ética de su convicción, que quizás privilegie sus conveniencias individuales. 
La formación de profesionales críticos requiere de un entrenamiento reflexivo y contenidos humanísticos que aportan herramientas para resolver dilemas existenciales cada vez más frecuentes. En efecto, la creciente complejidad y frecuencia de los problemas ambientales y sus raíces políticas, requieren mucho más que capacidades científico técnicas de los profesionales. (ver: https://www.academia.edu/35326676/)

LA ALFABETIZACIÓN GEOLÓGICA DE LOS CIUDADANOS.
En relación con el segundo aspecto, también considero oportuno proponer algunas reflexiones ya que el analfabetismo geológico de gran parte de la sociedad hace difícil la adopción de conductas ambientalmente saludables e impide una adecuada participación de los ciudadanos en las Audiencias Públicas convocadas para que opinen sobre Estudios de Impacto Ambiental.
También impide que valoren y se apropien del patrimonio geológico cultural del Paisaje Natal, porque ignoran que ese paisaje tiene una historia que puede ser construida por ellos mismos, permitiéndoles reconocer una parte de su identidad. Además, la historia geológica del lugar natal, les permitirá comprender las razones de la disponibilidad o carencia de recursos naturales, así como de los eventuales riesgos geológicos que los amenazan y de los cuales deberían prevenirse y/o protegerse.
El desafío de la alfabetización geológica es complejo y no se resuelve sólo con la incorporación de contenidos y materias geológicas en los planes de estudios primarios y secundarios.  De hecho, durante la primera mitad del siglo XX esos contenidos estuvieron en los planes de estudios pero, a partir de 1960 lentamente fueron desapareciendo. Por otra parte, en la reforma curricular de 1996 hubo una importante incorporación de CBC (Contenidos Básicos Comunes) de Geología en el espacio curricular de las Ciencias Naturales.
En efecto, se incorporó el denominado Bloque 4: “La tierra y sus cambios”, pero la inadecuada implementación junto con la escasa formación docente y la incomprensión de la comunidad geológica impidieron que esa incorporación se consolidara. Consecuentemente, diez años después con la reforma de 2006 y la definición de los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios), los contenidos geológicos se fueron diluyendo. Ello ocurrió especialmente en la educación secundaria no orientada y sólo pudo preservarse parcialmente en las orientaciones de ciencias naturales y medio ambiente.
Así, los escasos contenidos geológicos que permanecen en la educación primaria y secundaria son enseñados de una manera aburrida debido a su descontextualización y a que las didácticas se han mimetizado en unos casos con las ciencias experimentales y en otros con las ciencias sociales.  En cualquier caso, se está omitiendo el desarrollo de una didáctica específica que rescate la raíz histórica de la Geología para que los aprendizajes adquieran un sentido del que ahora carecen.
En mi opinión, los geólogos somos parte del problema del analfabetismo geológico cuando deberíamos haber sido parte de la solución.  El principal problema es que las autoridades ministeriales y los docentes primarios y secundarios necesitan del aporte teórico y práctico de  una disciplina que he denominado Geolodáctica <https://www.academia.edu/37130595/>, que representa la Geología aplicada a la educación y que la comunidad geológica aún no supo desarrollar ni está convencida que deba estimular su desarrollo.
Mediante la presente, intento convencer a mis colegas de la comunidad geológica que es imperioso alentar y defender la construcción del campo disciplinar de la Geolodáctica y también quiero señalar que se requiere de la responsabilidad y la decisión política de las autoridades universitarias. Todos ellos deberían tomar conciencia que sin la Geología la enseñanza de las Ciencias Naturales está distorsionada
Por el momento, considero que sólo en el ámbito universitario sería posible crear un proyecto de investigación educativa interdisciplinar para invitar a jóvenes profesionales de la geología y/o de la educación para que orienten su desarrollo profesional en la Geolodáctica,  a través de becas de investigación y carreras de posgrado.  El campo de la investigación y de las experiencias será el de la capacitación de los profesores en actividad y el asesoramiento a instituciones educativas y gobiernos provinciales. Los problemas a investigar, estarán referidos a la Transposición Didáctica de la Geología, los diseños curriculares, el desarrollo de unidades didácticas contextualizadas, etc. y sus resultados podrán ser comunicados y publicados en congresos educativos y revistas de la especialidad existentes en   varios países.
Para valorar esta propuesta realizada, se debería tener en cuenta que dentro de las Ciencias Naturales, tanto en la educación secundaria como en la Formación Docente, las disciplinas más consolidadas son Biología, Física y Química y que los docentes y los formadores de formadores son científicos y profesores especializados en educación que investigan y reflexionan sobre sus propias prácticas.  Es un modelo de trabajo profesional que dio resultado y permitió consolidar sus respectivos campos disciplinares.
Finalmente, deseo agregar que lo expuesto constituye un diagnóstico incompleto de la problemática educativa y que muchas de las afirmaciones  constituyen hipótesis de trabajo.
El principal motivo de esta carta abierta es compartir algunas inquietudes educativas y “provocar” reflexiones que nos ayuden a transitar el siglo XXI con responsabilidad social y política.

¡Feliz día de las geólogas y los geólogos!

Afectuosamente

Hector Luis Lacreu
lacreu@gmail.com
San Luis, 09-06-2019

lunes, 4 de febrero de 2019

CURSO DE POSGRADO "HISTORIA DE LOS PAISAJES GEOLÓGICOS"


"HISTORIA DE LOS PAISAJES GEOLÓGICOS"
   curso de capacitación
abril, 2019

Aprobado por la UNSL  - (ver Res. R 17-19)

RESPONSABLE DEL CURSO:  Dr. Hector Luis Lacreu  <lacreu@gmail.com>

DESTINATARIOS: Egresados con título de grado universitario de 4 años o más en carreras vinculadas a la temática del curso: el curso esta destinado prioritariamente a profesores de enseñanza primaria y/o secundaria con experiencia  responsabilidad en la enseñanza de Cencias Naturales.

FUNDAMENTACIÓN:
Se percibe la necesidad de reflexionar y discutir el sentido de la geología tanto en la formación docente en Ciencias Naturales como en la enseñanza de sus contenidos en la  escuela primeria y secundaria. Dicha necesidad, surge de reconocer que la reducida presencia curricular de la Geología, conlleva distorsiones epistemológicas y didácticas que dificultan la comprensión del funcionamiento complejo de los sistemas naturales.  Los contenidos geológicos, se encuentran en el espacio curricular denominado Ciencias de la Tierra o Geociencias, que además incluye contenidos de Astronomía, Climatología y Oceanografía. Estas últimas disciplinas tienen una mayor afinidad con la Física y con la enseñanza de las ciencias experimentales, lo cual impregna la didáctica de la Geología provocando confusiones epistemológicas indeseables. En efecto, la Geología debe ser considerada una ciencia histórica – interpretativa y éste debería ser el marco teórico de su enseñanza, sin embargo, los contenidos geológicos son enseñados con metodologías que ponen más relevancia en metodologías memorísticas y descriptivas que en los aspectos históricos.  Ello ocurre porque las geoformas, las rocas, minerales, fósiles, suelos, etc. son estudiados aislados de su contexto territorial, principalmente en función de una sistemática basada en la nomenclatura, los rasgos físicos, propiedades químicas y su valor utilitario. Por otra parte, es necesario reflexionar sobre la enseñanza el tiempo geológico, que suele estar restringido a las Eras Geológicas con un énfasis exagerado en el aprendizaje memorístico de fechas, duraciones y formas de vida en cada etapa. Sobre la base de este breve e incompleto diagnóstico, se considera necesario ofrecer un espacio de reflexión para discutir y practicar un nuevo enfoque didáctico para la Geología con un marco epistemológico histórico interpretativo. Se  debe privilegiar el estudio de los materiales (rocas, minerales, suelos, fósiles, geoformas) en el contexto del paisaje que ellos forman parte para poder reconstruir la cronología y condiciones de su formación (o su deformación). Ello significa que los materiales deben ser considerados como registros históricos a fin de organizar y reconstruir la  Historia de cada paisaje Geológico. Se considera que este enfoque es necesario para formar ciudadanos que conozcan la historia del territorio que habitan, que gocen con ese conocimiento y también puedan valorar y comprender la presencia (o ausencia) de los recursos y riesgos geológicos con los que conviven y que, de alguna manera contribuyen a forjar su identidad.


OBJETIVOS: 
+ Comprender la necesidad de conocer la evolución histórica del territorio para poder predecir la presencia de recursos y riesgos naturales y prevenir/mitigar los daños ambientales provocados por los últimos.
+ Reflexionar sobre la didáctica de las Geociencias y sobre la necesidad de incorporar las raíces históricas e interpretativas para desarrollar la didáctica de la Geología
+ Adquirir las nociones y estrategias elementales para reconstruir la historia del Paisaje Geológico de cualquier región del planeta 

CONTENIDOS MÍNIMOS: 
Polisemia de las Geociencias y su marco epistemológico-didáctico. Evolución de las ideas sobre los relieves terrestres y sus materiales. Tiempo geológico y su didáctica.  Origen y significado histórico-geológico de las rocas y los minerales.  El trabajo de campo real y virtual. Metodologías de reconstrucción histórica del paisaje geológico

PROGRAMA DETALLADO: 
Unidad Nº 1: Transformaciones en los paisajes geológicos. Evolución de las ideas partiendo de los conceptos estáticos sobre las rocas y el paisaje (fijistas – diluvialistas) siguiendo con los cambios por movilidad vertical (fijistas -  geosiclinalistas), hasta la actualidad con la movilidad horizontal (tectónica de placas). Complejidad de los paisajes e interacciones de procesos morfogenético endógenos y exógenos.
Unidad Nº 2: Tiempo Geológico. Las representaciones del tiempo en la naturaleza. Claves cronológicas en Geología. La reconstrucción de sucesos del pasado. Edades relativas y absolutas. Usos y limitaciones de las escalas de tiempo geológico.
Unidad Nº 3: Registros histórico – geológicos. La Geología como semiótica de la naturaleza. Marcas climáticas, físicas, químicas y biológicas en los materiales terrestres. Las rocas como recursos interpretativos del pasado. El ciclo de las rocas. Geoformas del paisaje.
Unidad Nº 4: Metodologías de reconstrucción histórica. Razonamientos deductivos, inductivos y abductivos. Fotointerpretación y trabajos de campo reales y virtuales.


miércoles, 1 de agosto de 2018

GEOLODACTICA

 Tuve el agrado de participar en  EnsinoGEO-2018

 – VIII Simpósio Nacional de Ensino e História de Ciências da Terra / – Geociências para Todos –   junto con  VIII GeoSciEd 2018 – the 8th International Conference on Geoscience Education (GeoSciEd) – Geoscience for Everyone –


En ese marco, el 25 de Julio ofrecí mi conferencia

"Geolodáctica, desafíos para renovar la enseñanza de la Geología"                                                            Artículo completo  

Resumen: Se analizan algunos problemas derivados de la reducción curricular de contenidos geológicos, del desinterés de aprendizaje por parte de los alumnos y del temor de los docentes para interpretar los afloramientos geológicos. Se sugiere la existencia de una praxis docente confusa debida un deslizamiento epistemológico, reflejado en cierto mimetismo entre la didáctica de la Geología y la de las ciencias experimentales y también, en la adopción de métodos geodidácticos, típicos de la Geografía. Se propone el desafío de constituir a la Geolodáctica como el campo científico que investiga sobre la transposición didáctica de la Geología. Se espera que los objetos de investigación geológica tales como:  rocas, minerales, estructuras, geoformas, etc., dejen de constituir objetivos de aprendizaje aislados y adquieran sentido como “evidencia histórico-geológica”. Así, en el marco de la Geolodáctica, se construirá la historia de los paisajes geológicos y de los recursos y riesgos geológicos del lugar natal como un aporte para la formación de ciudadanos con una adecuada articulación entre los temas geológicos y políticos. En un sentido “bourdiano”, constituirá un ámbito de poder donde los geolodactas habrán de disputar la identidad y el protagonismo de la Geología, tanto en la enseñanza de las Geociencias como en las comunidades científicas y laborales de las Ciencias Naturales.

Geolodactics, challenges to renew the teaching of Geology
Abstract  We analyze some problems derived from the curricular reduction of geological contents, the lack of interest of learning by the students and the fear of the teachers to interpret the geological outcrops. The existence of a confused teaching practice due to an epistemological slip is suggested, reflected in a certain mimicry between the didactics of Geology and that of the experimental sciences and also, in the adoption of “geodidactic” methods, typical of Geography. The challenge of constituting the Geolodactics is proposed as the scientific field that investigates the didactic transposition of Geology. It is expected that geological research objects such as: rocks, minerals, structures, geoforms, etc., cease to be isolated learning objectives and acquire meaning as "historical-geological evidence". Thus, within the Geolodactics framework, the history of the geological landscapes and the resources and geological risks of the birthplace will be constructed as a contribution for the formation of citizens with an adequate articulation between geological and political issues. In a "bourdian" sense, it will constitute a sphere of power where the geolodacts will have to dispute the identity and the leading role of Geology, both in the teaching of Geosciences and in the scientific and labor communities of the Natural Sciences.



lunes, 8 de enero de 2018

El paisaje geológico en la enseñanza de las geociencias: ¿Es un recurso didáctico, es un objeto de estudio o ambas cosas a vez?

Resumen

En esta contribución se analiza la conveniencia de poner mayor énfasis en la consideración de los aspectos históricos y evolutivos de los elementos abióticos naturales presentes en el paisaje. Para ello se propone al paisaje geológico como un objeto de investigación escolar a fin de buscar respuestas a preguntas infrecuentes en la alfabetización científica de los ciudadanos: ¿Cuál es la historia del paisaje geológico que me rodea?, ¿La historia del paisaje geológico, tiene valor patrimonial – cultural?, ¿Existe motivación y compromiso de los ciudadanos para su protección? Se considera que la construcción de valores e hipótesis propias sobre el paisaje cercano es un desafío motivador tanto para alumnos como para profesores y podría contribuir a superar algunas dificultades en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el campo de la Geología. Se analizan las ventajas de realizar una simulación de investigación en el aula, en el caso que sean imposibles las salidas al campo. Por otra parte, se pone en evidencia la necesidad de una adecuada planificación didáctica en la cual, además de los aspectos sociales y biológicos, se adjudique un papel relevante a la pertinencia, selección y secuenciación de los contenidos geológicos del currículo de manera que resulten contextualizados en el paisaje que se elija como objeto de estudio. Dichos contenidos, junto con la metodología de investigación escolar, desde el inicio de las actividades cobrarán un sentido que habitualmente no tienen, toda vez que serán reconocidos como necesarios para construir una “hipótesis” que, en forma de historia, podrá ser compartida con la familia y la comunidad.
http://www.raco.cat/index.php/ECT/article/view/330136/420946

lunes, 27 de noviembre de 2017

“Enseñanza de la Geología, desde el pregrado hasta el posgrado”

Pre Documento elaborado para la mesa redonda del 11-08-2017 en el XX CGA - Tucumán

PROLOGO
Los organizadores del XX Congreso Geológico Argentino, consideraron acertadamente a la Enseñanza de la Geología dentro de los cuatro ejes fundamentales para desarrollar durante el congreso, en razón de su importancia para el desarrollo del país y sus habitantes.
Por tal motivo, se constituyó un equipo de docentes- investigadores para organizar una Mesa Redonda a fin de debatir y elaborar el presente pre-documento que refleja un diagnóstico y propuestas sobre esta importante temática, conforme a la visión de los especialistas y a las consultas e informaciones que se obtendrán a través de diferentes medios.
  Parece apropiada y pertinente la decisión de señalar a la enseñanza de la Geología como un eje estratégico para el desarrollo del país y es una buena oportunidad para hacerlo. Efectivamente, todo proceso educativo requiere de revisiones periódicas con el objeto de evaluar los avances de planes previos, proceder a la reformulación de estrategias de enseñanza y la actualización de contenidos, adecuación de los objetivos a las necesidades cambiantes de la sociedad, entre otras finalidades.
  En consecuencia, el escenario del XX CGA resulta propicio para realizar un balance y debatir acerca del diagnóstico y propuestas para encauzar políticas de adecuación y anticipación a los nuevos desafíos del siglo XXI. En efecto, se percibe un incremento en las interpelaciones de la sociedad hacia los científicos, tanto respecto del cambio climático a escala global como a los problemas ambientales en escala regional y local, derivados de manejos inadecuados de los recursos naturales.
  El presente documento, se refiere al amplio campo de la “Enseñanza de la Geología, desde el pregrado hasta el posgrado” para lo cual se ha propuesto una organización en tres niveles educativos, a saber:
  Nivel de pregrado, referido a la formación básica de los ciudadanos e incluye la educación primaria y secundaria. Su desarrollo estuvo a cargo del Dr. Héctor L. Lacreu (UNSL) quien participó activamente en las reformas curriculares nacionales y en algunas provinciales, desde 1995 en adelante.
  El nivel de grado, está reflejado principalmente en las Licenciaturas en Geología y equivalentes, que se ofrecen en las Universidades Públicas. Este importante tema fue desarrollado por el Dr. Carlos E. Gardini (UNSL) que preside la Asociación de Facultades de Geología y ha tenido y tiene un rol destacado en el proceso de elaboración y seguimiento de los estándares de la CONEAU para las carreras de Geología.
  En el nivel de grado la atención se orienta al análisis de los profesorados de Geociencias y sobre todo a las materias geológicas en los profesorados de Geociencias, Biología, Física, Química y de Enseñanza Primaria. Este ámbito, en el que existen diversas instancias de enseñanza de contenidos geológicos, fue elaborado por la Dra. Leonor Bonan (UBA) quien participa activamente en cursos de capacitación docente y es miembro del Centro de Formación e Investigación en Enseñanza de las Ciencias (CEFIEC).
  El nivel de posgrado, se desarrolla a través de las especializaciones, maestrías y doctorados, aunque también se reconocen otras modalidades como diplomaturas, trayectos de formación de posgrados, etc. Por otra parte, se reconocen la existencia de ofertas de formación de posgrado profesionalistas y otras netamente académicas. Esta diversidad y su proyección futura son analizados por el Dr. Silvio Casadío (UNRN) y el Dr. Luis Stinco (UBA) el quienes poseen amplia experiencia tanto en la formulación de proyectos de posgrado como participación activa en su dictado.
  Por otra parte, este documento incorpora una síntesis de los aportes recibidos a través de quienes han contribuido con los trabajos presentados en la Sesión Técnica y Simposio de este XX CGA. Además, se incluyen los resultados de una encuesta presencial con respuestas simultáneas que se realizará entre los asistentes a la Mesa Redonda en la que se presentará este documento. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

La alfabetización geológica en el siglo XXI (publicación y conferencia)

INTRODUCCIÓN
   En primer lugar, quiero expresar mi agradecimiento y satisfacción de poder ofrecer esta conferencia en el marco del XX Congreso Geológico Argentino, bajo el lema “Geología, presente y futuro” y celebrar que la Enseñanza de la Geología sea uno de los ejes de debate.
  Quizás resulte extraño que, en lugar de referirme a la “enseñanza”, en el título aludo a la alfabetización. Dicho desplazamiento semántico me permitirá profundizar algunas reflexiones acerca de un “problema” muy discutido tanto en reuniones académicas y profesionales como en los pasillos universitarios. Se trata de la formación de los alumnos ingresantes a la cual se alude con expresiones tales como: “que poco que saben los alumnos que salen del secundario” o, “que mal que enseñan los profesores en el secundario”.
   Aunque dichas expresiones se refieren al escaso conocimiento geológico de los alumnos ingresantes a la carrera de Geología, a veces injustamente, se extienden al supuesto déficit de algunos periodistas, comunicadores y de otras personas que emiten opiniones acerca de las problemáticas sobre los recursos naturales y el medio ambiente.
 Desde hace demasiados años, se reiteran los mismos juicios, utilizando siempre dos conceptos clave: “saberes” y “enseñanza”. En general se omite el concepto de “aprendizaje” como así también la consideración simultánea de los tres conceptos en el marco de las condiciones fácticas en que interaccionan. Sabemos que existen esfuerzos tendientes a mejorar estas situaciones, pero el tratamiento de un tema tan amplio y complejo en tan reducido espacio me lleva a realizar generalizaciones que en algunos casos pueden resultar improcedente e injustas. Mis disculpas para quienes se sientan aludidos y el aliento para socializar sus logros a través de la participación en próximos encuentros de este tipo.
  El mejoramiento de la enseñanza de la geología, requiere complejizar la caracterización del problema, centrarse en los aprendizajes y en los saberes, todo lo cual representa un gran desafío para la comunidad geológica, tanto en la comprensión del concepto de alfabetización geológica, como en la posterior intervención en los estudios primarios, secundarios y universitarios. Otro desafío será el abordaje del mejoramiento, debido a la complejidad de la intervención en dichos ámbitos, especialmente por la falta de suficientes especialistas en la temática, a los conflictos de intereses y a la resistencia en el profesorado a introducir cambios en sus prácticas. 

ACCESO DIRECTO AL TRABAJO

ACCESO DIRECTO A LA CONFERENCIA  ofrecida durante el XX Congreso GeológicoArgentino en Tucumán (11-08-2017)




sábado, 19 de diciembre de 2015

BITACORA

La Enseñanza de la  Geología en el Secundario

En diciembre,  comencé una nueva etapa de mi vida como profe jubilado. 

Desde otros  lugares y con otros ritmos, espero seguir contribuyendo con la  divulgación de la geología y el mejoramiento de su enseñanza. De vez en cuando podrán encontrar alguna novedad en este mismo blog y en los siguientes enlaces:  

CeRGeo:  
Centro de Recursos Geolodácticos, Proyecto COPLA (Conociendo el Planeta -1996)

CEP-AFAG: 
Comisión de Enseñanza Universitaria  la Asociación de Facultades de Geología

Canal de youtube: 
Publicación de charlas, conferencias y clases



ENTREVISTAS:

+ 2014  Desnaturalización y Distorsión en la Enseñanza de las Ciencias Naturales     (Miradas al Sur ) Acceso directo

+2015 La Geología en la educación primaria y secundaria   Acceso directo 

https://ibigeo.conicet.gov.ar/wp-content/uploads/sites/27/2015/10/TBGNoa14_baja.pdf

http://media.wix.com/ugd/6855eb_e97cefa52c6442c2b3939e5c070b1686.pdf 


jueves, 24 de septiembre de 2015

Desnaturalización y Distorsión en la Enseñanza de las Ciencias Naturales

Miradas al Sur, 2014, edición 335 p.16   Acceso directo
 Hector L. Lacreu
 El título de este artículo intenta ilustrar acerca de una situación que acontece en la educación argentina, debido a dos razones principales. La primera se refiere a la enseñanza fragmentada y   desarticulada de las materias tradicionales de las Ciencias Naturales: Biología Física y Química y la segunda es la escasez y/o ausencia de contenidos de Geología en los diseños curriculares, especialmente en la educación secundaria.
Decimos desnaturalización, porque los aprendizajes de las Ciencias Naturales rara vez salen del aula y/o los laboratorios, para el empleo del conocimiento en la resolución y/o comprensión de problemas en los entornos naturales propiamente dichos. Conocemos las dificultades para realizar salidas fuera de las escuelas, colegios e institutos, pero el sistema educativo, especialmente los docentes y las autoridades escolares, tienen la responsabilidad de hallar soluciones para que estos aprendizajes se alcancen de un modo contextualizado y ayuden a la formación de los ciudadanos para una mejor comprensión de los fenómenos naturales.
En cualquier entorno escolar habrá jardines, obras en construcción y los materiales que en ellas se utilizan. Del mismo modo habrá alguna exposición del suelo y subsuelo donde será posible utilizar los saberes biológicos, físicos, químicos y geológicos para comprender las interacciones entre el suelo, el aire, el agua y la vida. De este modo se puede intentar utilizar dichos conocimientos para analizar los problemas vinculados a la seguridad de las fundaciones, los riesgos de explotación/producción de materias primas para la industria en general y la construcción en particular.
La ausencia y/o escasez de contenidos en la enseñanza de Geología en el espacio curricular de las Ciencias Naturales promueve una enseñanza distorsionada, dogmática e incompleta de dicho campo disciplinar e impide aprehender conocimientos fundamentales sobre los procesos geológicos generadores de riesgos y recursos naturales que inciden en los EIA (Estudios de Impacto Ambiental) y condicionan la calidad de vida de la sociedad.
 En efecto, además de los aspectos socio – culturales, la sociedad habita en ambientes que están configurados por la mayor o menor disponibilidad de recursos tales como el territorio con un relieve típico, el agua en calidad y abundancia necesaria, el suelo con una determinada fertilidad y capacidad portante. El ambiente también está condicionado por las características climáticas (lluvias, viento y calor), y el acceso a recursos mineros naturales (arenas, piedras, lajas, etc.) o transformados (hierro, aluminio, cobre, yeso, cemento, vidrio, etc).
Por otra parte, las comunidades que ocupan cierta porción de un territorio, necesariamente interactúan con procesos geológicos que pueden constituirse en amenazas y representar diferentes clases de riesgos para la sociedad. En este sentido, basta recordar los riesgos sísmicos, volcánicos (cenizas o lavas), y también los riesgos por derrumbes, colapso de suelos o inundaciones. Algunos riesgos son de carácter local pero otros como las cenizas volcánicas, pueden tener alcance regional y hasta global. En este sentido vale la pena recordar que en los últimos años hubo cenizas volcánicas que desde la Patagonia llegaron a Buenos Aires y dificultaron el tránsito aéreo.
Los ciudadanos, en general, son capaces de enunciar tanto los recursos como los riesgos naturales que influyen en su vida cotidiana. Además, son conscientes que el aprovisionamiento y manejo de los primeros y las medidas de seguridad para la protección de los segundos requiere de la intervención humana. Sin embargo, el analfabetismo geocientífico dificulta la comprensión y explicación científica elemental de las razones por las cuales ocurren los impactos ambientales (positivos y negativos) ocasionados tanto por la modificación del territorio, como por la interferencia con los procesos naturales (biológicos, geológicos, físicos y químicos) de una localidad.
Dicho analfabetismo atenta contra la formación ciudadana ya que se ocultan los conocimientos geocientíficos básicos que necesita todo ciudadano para opinar y actuar con fundamento en defensa del medio ambiente y de su calidad de vida. Un ciudadano socialmente responsable, debería poder actuar fundadamente si sospecha que una intervención humana, en cualquier territorio, puede provocar un impacto negativo. Dificultar dicho empoderamiento, va en sentido contrario a las actuales políticas de estado y a favor de la expoliación de los recursos naturales.
Cabe recordar que los problemas ambientales que con mayor frecuencia aparecen en los titulares están relacionados con malas prácticas en el manejo de los recursos (aguas, suelos, rocas, minerales) y con imprevisiones o improvisaciones respecto de los riesgos (derrumbes, inundaciones, vulcanismo, terremotos, etc.). La corrección (mitigación, eliminación) de esas malas prácticas además de buena legislación, además de funcionarios y empresarios probos, requiere de la participación de los ciudadanos, que son los más vulnerables y los primeros afectados por los impactos ambientales negativos.
Las razones y expectativas expresadas en relación con una adecuada enseñanza de las Ciencias Naturales, no es sólo una expresión de deseo del autor. Son propósitos enunciados por el Consejo Federal de Educación (CFE) lo que implica un acuerdo entre todos los ministros de educación de las provincias y el de la nación.
Así, en la Res CFE 84-09 (apartado 87d) entre otras cosas se señala que todos los estudiantes Educación Secundaria Obligatoria “….. accederán a una formación que: … d) incluya los saberes de diversas Ciencias Naturales en ambos ciclos, de modo que los estudiantes de cualquier oferta del nivel se encuentren preparados para 1: interactuar con los fenómenos naturales y 2: profundizar en la construcción de los modelos explicativos básicos de las ciencias; para 3: comprender el mundo natural y su funcionamiento y para 4: tender puentes entre los saberes cotidianos y los científicos, a partir de propuestas de enseñanza que recuperen sus propias preguntas, inquietudes y explicaciones. Para ello será necesario considerar los aportes específicos de la Física, la Química y la Biología   (los números en negrita  y subrayado son del autor).  (ver: http://www.me.gov.ar/consejo/resoluciones/res09/84-09-anexo01.pdf)
En dicho texto, por un lado, se enuncian sólo tres disciplinas de las Ciencias Naturales y se ha omitido la Geología. En consecuencia, los NAP (Núcleos de Aprendizajes Prioritarios) propuestos para la Formación General de todas las orientaciones en la nueva Educación Secundaria Obligatoria, por omisión de la Geología, promueve una enseñanza distorsionada de las Ciencias Naturales. Además, se dificulta la posibilidad de propiciar un acercamiento al entorno natural y, por ende, favorecer la articulación de las cuatro disciplinas que permitirán una adecuada comprensión de los fenómenos naturales. Por otro lado, dicho texto es una falacia, porque propone que “los estudiantes de cualquier oferta del nivel se encuentren preparados para…” lo enunciado en: 1, 2, 3 y 4, sin percibir que ello no será posible, de un modo adecuado, sin la enseñanza de la Geología.
Finalmente, deseo compartir el deseo para que el Ministerio de Educación de la Nación y los diferentes organismos vinculados con el ejercicio de la Geología y la enseñanza de las Ciencias Naturales, se involucren en la corrección de dicha omisión. En este sentido, apelo a la consideración de los NAP geológicos elaborado desde la AFAG (Asociación de Facultades de Geología), para su incorporación en la Educación Secundaria Obligatoria a fin de que las expresiones de la Res CFE 84-09 se conviertan en realidad.  Sin estas medidas difícilmente se logrará una adecuada formación de sujetos políticos capaces de sostener un pensamiento crítico y desarrollar acciones constructivas en defensa de un desarrollo sustentable.